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Parque Aventura San Martín

Si eres amante de las emociones fuertes, este parque será uno de tus lugares favoritos en Tungurahua. Zipline, canopy, caminata en puente tibetano, escalada en roca y paseos en tarabita son algunas de las actividades que pondrán a vibrar a tu corazón.

¿Qué debes saber?

  • Parque Aventura San Martín está ubicado en la vía Baños – Patate, sector San Martín, a 50 m. del Ecozoológico San Martín.
  • Sus instalaciones están al inicio del encañonado de San Martín, en la región sierra del Ecuador.
  • Esta atracción empezó en el 2007 con la tarabita y el canopy de 350 m. Desde el 2012 ofrece el circuito completo. 
  • Atendemos de lunes a domingo de 08h30 a 17h30. Los clientes llegan directamente, no es necesaria una reservación previa.
  • Todos los guías son de montaña, capacitados en rescate vertical y primeros auxilios periódicamente.
  • El Circuito completo incluye: Zipline (850 m) - Puente Tibetano (90 m) - Vía Ferrata (90 m) - Zipline o Canopy (350 m), toma una hora
  • El Cicuito de rapel en seco de 60m, lleva a una cueva, después de pasar por 3 hilos y se conecta con la vía ferrata.
  • Los costos varían desde $1.50 por persona hasta $20.00 según el servicio.
  • Parque Aventura San Martín ¿Cómo llegar?
    • Desde el terminal terrestre de Baños tomamos la Av. Amazonas vía a Ambato, cinco cuadras hasta llegar al barrio Pititig donde se encuentra la imagen de San Martín, giramos a la derecha seguimos por esta vía pasamos el zoológico y continuamos hasta la siguiente curva donde ubica el parque.
    • En taxi: $1,50 desde cualquier parte de Baños.
    • En bus azul: $0,25 / la parada se encuentra en Alfaro y Martínez (detrás del Supermercado Mega 99).
  • Requisitos
    • Edad mínima 5 años, Peso máximo 220 lb.
    • Llevar ropa ligera, bloqueador solar, repelente, agua y una mochila. 

Aventura en Baños

El circuito ofrecido por este parque es una completa aventura en Baños. La emoción empieza con un vuelo sobre el cañón de San Martín a través de un zipline o canopy de 850 m de longitud. Alcanzas tal velocidad que pareciera que vas a ser tragado por la garganta del cañón al llegar. Afortunadamente tienen un excelente sistema de freno y una plataforma motorizada que te permite bajar del cable cómodamente. Según el guía que nos acompañó, algunas personas han llegado a volar a 130 km/h. La velocidad depende del peso de cada uno. Se parte desde una altura de 150 m sobre el río.

Al descender del canopy te encontrarás con una gran cueva de basalto (lava seca) llena de arena que te hace parecer como si estuvieras en la luna. Puedes escuchar la fuerza del río Pastaza en su paso por el encañonado.

A continuación, hay que atravesar el margen del río y no hubo mejor idea que colgar un puente tibetano de 90 m de longitud. Dos cables para las manos y pequeñas placas para los pies forman este puente ubicado 50 m arriba del torrentoso río.  Dicen que el truco para no temer a las alturas es no ver abajo, esto no era una opción aquí, debes ver donde pisar obligado.  El puente se mueve con cada paso proporcionándote una sensación de adrenalina extrema.

Siempre estás con un arnés de seguridad por si pierdes el equilibrio, aunque les digo que no quería experimentar quedarme colgando en medio del puente, daba cada paso con mucho cuidado.

Después de esto te encuentras en un pequeño sendero donde la única salida es una pared vertical para escalar.  Ésta es la tercera actividad: la vía ferrata de 90 m. Pequeñas escaleras de metal sujetas a las rocas permiten que puedas ascender sin mayor problema.  Cada cierto tramo hay que hacer el cambio de los arneses de seguridad en el cable de acero, también llamado "línea de vida", al cual el escalador está agarrado todo el tiempo. La altura asegura tus nervios, tranquilo.

Para finalizar, tomas un nuevo zipline de 350 m al otro extremo del cañón. En éste puedes hacer varias posiciones y respirar el aire puro, excelente para relajarte después de todas las actividades extremas. 

Historia Parque Aventura San Martín

Sandra Mosquera, tiene 37 años, es la encargada de la administración del “Parque Aventura San Martín”.  Este centro de diversión nació hace 10 años, empezó todo con un servicio de tarabitas que sus padres crearon; fueron incrementando actividades de aventura como el canopy, sendero de aventura, puente tibetano, circuito de rápel, puente de 3 hilos, línea ferrata. 

Un cañón creado por el Río Pastaza, realmente es impresionante.

Sandra nos cuenta que este es un emprendimiento familiar, así que las propiedades donde está asentado el Parque, son de propiedad de sus padres. Su esposo, Juan Carlos Bonilla es el gerente general del parque, Sandra administra, sus hermanos también son parte del negocio, y juntos han sabido crecer, dando una atención cordial y brindando servicios que cada vez atraen a más amantes de la aventura y adrenalina.

Sin límites de edad hacia la aventura

Sandra nos cuenta que este parque está diseñado para niños desde 5 años y no hay límite de edad. Así nos relata que hace unos años llegaron unos señores de edad avanzada, (88 años), que hicieron actividades en el parque con el espíritu de un joven. También nos cuenta que llegó un veterano de guerra, que pasaba los 80 años, que hizo varias de las actividades, sin duda, su cuerpo envejeció, pero su espíritu siempre será guerrero.

Es emocionante cómo Sandra nos habla de su emprendimiento, nos contagia de fe, porque hacen actividades para todos, se sienten orgullosos de su emprendimiento y siempre están pensando en innovar, para que venga gente de todo el mundo. 

El Parque cuenta con todas las certificaciones de seguridad, no escatiman en seguridad, para que todos los visitantes sientan la adrenalina, pero siempre estén seguros.

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