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Cantonización de Muisne

Inicialmente, a base de la Ley de División Territorial de junio de 1878, fue creada como parroquia rural del cantón Esmeraldas, al que perteneció hasta el 24 de agosto de 1956, en que el gobierno del Dr. Camilo Ponce Enríquez expidió el decreto de su cantonización, que fue publicado en el Registro Oficial No. 28 del 3 de octubre del mismo año.

«Este «Jardín Esmeraldeño», como lo denominó un conocido compositor ecuatoriano, es una isla llena de encanto, propicia para la explotación del turismo; por su situación geográfica se puede afirmar que se trata de un pedazo de suelo de muy especiales características, con un ambiente húmedo, pero que se atenúa con la permanente brisa del océano Pacífico que sopla su cálido aroma sobre la costa ecuatoriana» (El Universo, Oct. 3/91).

Su cabecera cantonal es la población de su mismo nombre, situada al oeste de la provincia, y está integrado por las parroquias rurales Bolívar, Daule, El Relleno, Galera, Mompiche, Portete, Quingüe (Olmedo Perdomo Franco), Salima, San Francisco del Cabo, San Gregorio y San José de Chamanga.

«Los viejos pobladores de Muisne cuentan así la historia de su fundación. La isla surgió seguramente, dicen, de una erosión terráquea que, con el curso de los siglos, los que fueron pantanos, se consolidaron y las ricas tierras se poblaron de árboles, aves y animales. Hacia el año de 1850, se fundó la población en calidad de parroquia, siendo sus primeros pobladores Baldomero Velasco, Miguel Reina, Ciriaco Colobán, José Rojas, Pepe Sánchez, Demetrio Micolta, Teodomiro Estupiñán, casi todos ellos pescadores de origen colombiano, que llegaron a la isla y prendados de su fecundidad, resolvieron establecerse con sus familias» (L. J. Cabezas.- 50 Años de Vida Política y Anecdótica del Ecuador, p. 49).

Muisne se caracteriza de manera especial por la belleza de sus extensas playas, cubiertas de finísima arena, donde turistas nacionales y extranjeros disfrutan de las cálidas aguas del océano Pacífico.

Las fiestas de cantonización abren con la sesión solemne conmemorativa, y son seguidas del desfile de comparsas, bailes populares, concursos de oratoria: el momento cumbre es la elección de la reina.