El arte de la Escuela Quiteña en los Oficios Tradicionales

 
 
 
 

ARTESANÍAS, CULTURA

EL ARTE DE LA ESCUELA QUITEÑA PERDURA EN LOS OFICIOS TRADICIONALES

01 Diciembre , 2016 / Ecuador Travel

La Audiencia de Quito fue durante buena parte de la época colonial, una de las industrias más fecundas en la producción de obras de arte del continente. En el convento de San Francisco (siglo XVI) se estableció la primera escuela de artes y oficios, conocida luego como la renombrada “Escuela Quiteña”.

El trabajo de estos artesanos es un legado que se expresa en retablos, imágenes, lienzos, altares, púlpitos y mobiliarios religiosos que se conservan hasta nuestros días; y que actualmente resurgen de la mano de artesanos especializados que comparten sus experiencias con los turistas que visitan la calle de La Ronda, en el centro de Quito.

La casa 989 de este tradicional sector acoge a artesanos que narran su historia a través de técnicas y estilos tradicionales que guarda la Escuela Quiteña, y que permite a La Ronda despertar nuevamente como un sitio de interés para locales y visitantes.

José Luis Jiménez, artesano especialista en taracea (incrustaciones de madera), afirma que “la Escuela Quiteña jamás desapareció”. Él estudió doce años el arte de la construcción de muebles con incrustaciones de varios tipos de madera y metales, fusionando la creatividad, el diseño y el buen gusto.

Jiménez, además elabora  bargueños (mueble con cajones secretos), marcos para cuadros al estilo colonial, restauración de objetos de madera, entre otros. Afirma que “aprender un oficio artesanal contribuye a la recuperación de la tradición artística quiteña, y sirve para nuestra propia evolución como seres humanos y artesanos”.

Las técnicas utilizadas siglos atrás eran de una complejidad asombrosa, resultado de una disciplinada y perfeccionada maestría. Jiménez, agrega que se necesita dedicación y paciencia, pues para elaborar un bargueño emplea 2 meses. “El concepto y la esencia de la Escuela Quiteña era jamás repetirse, por eso una obra es única, no existen copias”.

Los turistas al visitar su taller conocen las representaciones y las características de cada objeto, al tiempo que observan la técnica y el uso del material, como: el hueso, el metal, el carey o la concha perla. El artesano quiteño enfatiza que, el 90% de sus clientes son extranjeros, quienes conocen y aprecian más el oficio de la taracea.

Descubrir el arte y el oficio de los artesanos de La Ronda, nos permite viajar en el tiempo para apreciar el conjunto de manifestaciones artísticas que surgió durante la época de la Colonia y que tuvo varios campos de acción en torno a la elaboración de artesanías.

“El objetivo es mantener viva la tradición de los oficios quiteños, que en años anteriores estuvieron a punto de desaparecer”, comenta José Salazar, especialista en la forja artística, otro oficio emblemático de la Escuela Quiteña, que consiste en trabajar el hierro calentado en una fragua y golpearlo con diferentes herramientas, hasta darle la forma deseada.

Para José lo más agradable es compartir con los turistas, porque pueden ver cómo se hacen las diferentes piezas, la técnica, y de paso aprenden a diferenciar entre un objeto antiguo y uno nuevo.”Les gusta mucho la elaboración de los candados, se maravillan al observar el proceso creativo en vivo, que es el mismo que utilizaban hace 80 años”. En su taller, también se puede admirar una variedad de artículos trabajados en forja como: rejas, faroles, llamadores, chapas, mascarones, entre otros.

Tanto Salazar como Jiménez coinciden que al reconocer la existencia y el valor de estos oficios generan espacios de recuperación, que presenta una herencia artística que va de generación en generación, desarrollando experiencias para compartir con otros y producir una trayectoria de vida.

“Nosotros aprendimos de los maestros, de las personas que realizaron toda su vida estas actividades, de quienes saben los secretos de su arte y que nos enseñaron”, agrega José Salazar.

Sin duda la ciudad de Quito, declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad en 1978 alberga un rico repertorio de bienes culturales y patrimoniales que se expresan en una variedad de pinturas, esculturas, tallas y orfebrería.

Los visitantes nacionales y extranjeros que desean conocer la técnica de la Escuela Quiteña, pueden acudir a los talleres artesanales de taracea, forja artística y orfebrería, todos los días, a partir de las 10:00 a 18:00, en la Casa 989 de La Ronda.

Compartir: