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Quito declarado Patrimonio de la Humanidad

Sus características arquitectónicas, culturales y naturales dan lugar a su título de Patrimonio Cultural de la Humanidad


A 8724,79 km de tu ubicación

El centro histórico de Quito (CHQ) fue declarado en 1978 Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, como testimonio de la existencia y persistencia de los valores culturales e históricos, así como poseer una de las mayores densidades patrimoniales de los centros históricos de América Latina. Adicionalmente, el CHQ desde el año 1988, realiza una intervención importante que le ha llevado a ser reconocido por sujetos patrimoniales locales e internacionales como una experiencia de gestión urbana calificada de "exitosa", venida de la participación de actores públicos y privados; locales, nacionales e internacionales.

Estas dos características referentes a la ciudad patrimonial y a las características de la intervención, suelen aparecen como ejemplos paradigmáticos de la reflexión académica y de los discursos públicos sobre los centros históricos en Latinoamérica. Sin embargo es poco el tiempo que se le ha dedicado al análisis o la evaluación de esta experiencia; dando por descontado esta condición.

Al Municipio de Quito y sus autoridades les conviene este juicio positivo de valor porque logra visibilizar su actuación con un calificativo favorable y porque hacía afuera le permite estructurar un discurso de "city marketing" que lo posiciona bien en los circuitos internacionales. Y a la cooperación internacional también le permite justificar su actividad y existencia, gracias a un apoyo económico limitado aunque, debido a la promoción institucional, puede mostrar resultados exitosos a sus potenciales clientes locales o nacionales.

Sin embargo, de ello, quedan flotando ciertas preguntas, algunas de las cuales son claves en la direccionalidad de este texto. Entre ellas están, por ejemplo: ¿se trata de un caso exitoso de intervención urbana? Si la respuesta es positiva, ¿para quién es exitoso? Pero también se puede formular interrogantes tales como los siguientes: ¿cómo se insertan las políticas de renovación en un panorama más amplio de gestión y organización de la ciudad? ¿Cuáles son las principales transformaciones y efectos que se han producido? ¿Cuáles son las características del discurso patrimonial que organiza estas intervenciones? Es decir, plantear un debate sobre el "modelo de ciudad" que se viene promoviendo desde las políticas de intervención en el centro histórico.

Es por eso que en la actualidad empieza a desarrollarse un cuestionamiento a la condición de "caso exitoso", porque su intervención se realiza al margen de la consideración de un proyecto de ciudad, creyendo que los centros históricos son casi autárquicos (monumento), porque lo histórico es percibido desde las élites e intelectuales orgánicos como un conjunto monumental que, por lo tanto, porta una memoria que requiere ser conservada; porque se crean instituciones paralelas que imponen lógicas de políticas donde se sublima lo turístico, la atracción al capital privado, el peso del sector inmobiliario que, en su conjunto, terminan por contaminar social y económicamente los discursos e imaginarios urbanos y por vaciar del contenido popular de la sociedad, bajo el pretexto de la generación de recursos económicos y de limpiar la ciudad.