Sayausí

 
 
 
 

Historia de Sayausi

La parroquia Sayausí limita al norte con la parroquia de Chiquintad y parte de la Provincia del Cañar (San Antonio), al sur con la parroquia San Joaquín.  Al este, Sayausí limita con la parroquia Sinincay y la parte occidental de la parroquia San Sebastián, y al oeste con Molleturo.

ORIGEN DE SU NOMBRE

Se dice que antiguamente, Sayausí era un Ayllu (familia) cacicazgo cañarí, que servía de puente para las relaciones comerciales entre la costa y la sierra Ecuatoriana. Seguramente fue uno de los primeros, ya que a lo largo del Ingañán (Camino del Inca) se han encontrado vestigios de ello. Sayausí es una palabra cañarí que tiene muchos significados. La tradición oral de los habitantes de la zona ha registrado que Sayausí es un “sitio en donde se visten elegantemente”. También, se sabe que el término tiene un significado de “lugar donde usan polleras”. La última descripción guarda coherencia con un proceso de castellanización de la palabra, pues según el Diccionario de Real Academia de la Lengua Castellana, “SAYA” es un sustantivo femenino que representa la ropa exterior o falda de las mujeres o vestidura telar antigua, mientras que “USO” es un sustantivo masculino que viene del latín y que es la acción y efecto de usar.  Esta significación da crédito al hecho de que el nombre de Sayausí está imbricado en la forma de vestir y en su contexto semántico se habrá de afirmar que la palabra nació por el “uso de la saya”. Oswaldo Encalada, en su libro “Toponimias azuayas”, señala que el término Sayausí es un nombre cañarí compuesto, en el que “Si” es amarillo.     Se piensa que las denominaciones iniciales de la parroquia fueron “Sayawse”, “Kama-mamaK” y “Llallaucu”, pero con el transcurso del tiempo estos términos sufrieron una deformación fonética convirtiéndose en “Sayausí”, “Mamamac” y “Llaviucu”. El mismo autor indica que “Mamamac” es un híbrido del castellano y la lengua Cañarí, por la palabra “mama”, mientras que “Llaviucu” es un nombre híbrido de la palabra castellana “llave” y el término quechua “Uco”, que significa Hueco (Hueco de la llave).

Por su parte, el escritor cuencano Manuel Moreno Mora indica que Sayausí puede traducirse como sitio de la verbena (Saysaya), término al que no se le encuentra mayor relación con el lugar. No obstante, el autor analiza el vocablo “Saywa” en su significación de mojón o hito, al que agrega la terminación “se” (plantel o pueblo) para señalar que Sayausí tiene sus raíces en “Saywase”, cuya significación sería “mojón o hito del pueblo” y que puede guardar relación con la ruta del sol en el solsticio de junio, puesto que se encuentra en el lugar por donde se pone el sol en esta fecha y desde ahí regresa al sur.  Asimismo, Sayausí está en la salida de un valle fluvial angosto y profundo y el ingreso a un valle amplio y plano que coincide con la descripción precedente. Para otros investigadores como el Padre jesuita Juan de Velasco, S.J., Sayausí, según su confirmación fonética, es un nombre pre cañarí.  Citemos al Padre Velasco en su Historia del Reino de Quito: “El reino de Cañar era grande e igual al de Quito, con veinte y cinco tribus, las más de ellas muy numerosas, que son: Amancayes, Azogues,  Bambas, Burgayes, Cañaribambas, Chuquipatas, Cinubos, Cumbes, Guapanes, Girones, Gualaceos, Hatún Cañares, Manganes, Molleturus, Pacchas, Pautes, Plateros, Racares, Sayausíes, Siccis, Tadayes, Tomebambas y Yunguillas.

Otras corrientes históricas fundadas en los testimonios de los cronistas de Indias, refieren antiguamente la zona era llamada como “HUASIPAMBA”, palabra quichua formada por “Huasi”, que significa casa o morada y “Pamba”, término que en quichua representa llanura. Así entonces, en su conjunto, “Huasipamba” es una palabra castellanizada que quiere decir pampa o llanura de casas. Este nombre resulta, así, un referente que determina un remoto asentamiento indígena. En todo caso, la toponimia del nombre de esta parroquia es rica, a lo largo de la historia, y este hecho le ha configurado, con el correr de los siglos, como una zona dueña de una particular identidad y significación. Leonardo Espinoza, en su estudio “La Sociedad Azuayo-Cañari: pasado y presente”, señala que: “A nadie debe sorprender que los españoles creyeran que la riqueza verdadera y positiva, así de los pueblos como de los individuos, consistía en la posesión abundante de metales preciosos de oro y de plata; y que estimulados por esta persuasión, pusieron grande empeño en descubrir minas y en explorar metales,….”  Quizás por ello, “Sayausí estuvo en la mira de los exploradores durante el siglo XVIII, y se labraron minas de plata”, según el investigador Juan Chacón Z., en su estudio “Historia de la Minería de Cuenca”.

FUNDACIÓN COMO PARROQUIA CIVIL Y ECLECIASTICA

La parroquia de Sayausí es conocida como jurisdicción territorial por lo menos desde mediados del siglo XIX.  El documento histórico más antiguo que se conoce, en que se hace referencia a la parroquia como tal, es la Ley de División Territorial aprobada por la Asamblea Nacional, el 27 de mayo del año 1878, en la que consta como parroquia del cantón Cuenca.   Como parroquia eclesiástica lo es desde el mes de septiembre de 1908, fundada por Monseñor Manuel Pólit Lazo, décimo Obispo de Cuenca, con el nombre de “San Pedro de Sayausí”.  Hasta ese entonces era un anejo de la parroquia urbana de San Sebastián de la ciudad de Cuenca.  El Obispo Pólit, a la vez que fundó este curato, suprimió la parroquia de Molleturo, anexándole a la de Sayausí.

 Según el libro Nº 1 de bautismos de la parroquia, el primer bautizo se celebró el 18 de Septiembre de 1908.  En esta fecha Sayausí era un pequeño caserío que no tenía una buena iglesia, por lo que el párroco comienza a organizar a la población y Prudencio Gutama dona una porción de tierras para construir la iglesia, la plaza central y la escuela “Fray Gaspar de Carvajal”.

 Según los documentos que reposan en el “Índice Histórico de la Diócesis de Cuenca” consta que Sayausí a la fecha de su creación como  parroquia eclesiástica cuenta con un solo anejo dedicado al Arcángel San Miguel y es Putuzhí que queda a corta distancia del centro parroquial, la gente del anejo ha sido calificada como amable, solidaria muy piadosa y devota. Estuvo conformada por trece barrios: San Miguel, San Martín, Santa María, La Libertad, Buenos Aires, Bellavista, Corazón de Jesús, Centro, Ramales, San Vicente, Gulag, Marianza y Llulluchas, pero en la actualidad son 11 comunidades: San Miguel,Barrio Centro Parroquial,Buenos Aires, Bellavista, La Libertad, Corazón de Jesús, Ramales, San Vicente, Gulag, Marianza y Llulluchas.

Se cuenta que el párroco Vicente Moreno, encomendó de manera democráica a los pobladores a que construyeran la iglesia y para que ejecutaran su labor de manera eficiente, dispuso que el templo fuese construido con dos torres en el frontis, una a la izquierda, la cual fue de responsabilidad de los indios de la parroquia, y la torre de la derecha que estuvo a cargo de los pobladores blancos de la zona.  Sin embargo, según refiere el actual cura párroco Oscar Londoño, se concluye que la población indígena se movilizó copiosamente y erigió rápidamente la torre izquierda del templo; más, ante tal ejecutividad, la gente blanca de la parroquia jamás cumplió su cometido.  Por ello, la iglesia posee una solitaria torre sobre el frontis, en la nave lateral izquierda y desde allí parece un centinela de la plaza central, albergando un campanario con grandes campanas de bronce que convocan a la población para los oficios litúrgicos de la parroquia.