Cascada El Kilo

Si quieres darte un baño en uno de los mejores entornos naturales y con aguas mágicas no debes pasar la oportunidad y visítanos en Mera, la entrada del Oriente ecuatoriano.
 
 
 
 

¿Qué debes saber?

  • Cascada El Kilo es un atractivo natural de aguas minerales únicas a las que se les atribuyen poderes medicinales, verificado por expertos en el tema.
  • El proyecto data desde hace 6 años sin embargo son 2 los que llevan operando formalmente con a la atención al público en general.
  • Cuentan con servicio de alimentación tipo camping con platillos propios del sector.
  • Los precios de los platillos oscilan entre $ 1,00 y 5,00; el costo de la entrada a esta locación es de $ 2,00 para adultos y $ 1.00 niños.
  • Los horarios de atención son de lunes a domingo de 09h00 a 18h00.

Unas cascadas imponentes sobre un mágico entorno natural

El concepto de tours que ofrece Cascada El Kilo es de aventura y recreación. Una caminata inicial hasta llegar a la cascada de 3 caídas del mismo nombre, para luego poder disfrutar de un baño en las aguas cristalinas de las 5 fosas que se crearon de manera natural.

Una vez refrescados y satisfechos de la experiencia, los clientes pueden disfrutar de platillos típicos del sector preparados por sus dueños y servidos al puro estilo de camping, sentados sobre el fresco césped y con todo el entorno natural digno de la mejor foto de portal que jamás te puedes imaginar.

Cuando hablamos de alimentación los platillos que priman son los secos de gallina, maito asado, maduros asados y como bebida la tradicional guayusa con panela.

Dentro de los proyectos a corto plazo y con las aprobaciones legales que están en trámite se plantean hacer canoping como servicios complementarios. También está en proyecto habilitar un restaurante para mayor comodidad de los visitantes.

Actualmente trabaja Roberto, su esposa y 2 hijos, siendo ellos quienes guían, acompañan en las actividades y preparan los alimentos de los turistas. Las caminatas no son largas, aunque existe la posibilidad de llegar a estas cascadas por el río, mostrando una aventura totalmente diferente.

La motivación de esta familia radica en mostrar a los visitantes “un pedacito del paraíso” como lo dicen ya que el orgullo de ser dueños de una propiedad tan increíble merece ser compartida de alguna manera. Estos terrenos han estado en la familia Zurita por más de 100 años y sirvieron para el cultivo principalmente de naranjillas y la venta de tucos (madera para hacer cajones de madera).

Solo familiares y amigos habían podido disfrutar de este entorno natural hasta que el último tataranieto de la familia, quien decide crear una propuesta turística abierta al público en general.

Todos los que visitan estas cascadas quedan maravillados por lo imponente del entorno, así que no puedes perderte la oportunidad de vivir la experiencia cuando pases por Mera, la entrada al Oriente ecuatoriano.