Alpayacu Jungle Bar

A veces un poco de mala suerte es el inicio de algo maravilloso.
 
 
 
 

¿Qué debes saber?

  • Alpayacu Jungle Bar es un emprendimiento gastronómico – turístico.
  • Está ubicado en la provincia de Pastaza, cantón Mera, en la Cicloruta Llanganates, a 6Km. de la ciudad.
  • Este emprendimiento tiene aproximadamente 1 año y procura el acercamiento a la naturaleza a la vez que disfruta de sus productos.
  • César López, el creador de Alpayacu Jungle Bar empezó con éste a los 53 años.
  • Los productos que más vende son: el café orgánico y los “deditos” que son bocadillos deliciosos hechos con verde, yuca o papa china. También venden snacks y otras golosinas. Sin embargo, irá adicionando más productos a su carta.
  • Los precios van de los 1,50 dólares en adelante. Sin embargo, todos sus productos son muy baratos y de calidad.
  • Su horario de atención va desde las 9am. a 5pm. Los días viernes, sábados y domingos.

El café es un elixir que te afina los sentidos, que te invita a soñar con los ojos abiertos

El cafecito de la mañana, el cafecito después del almuerzo, el de media tarde y el de la noche. El café en las reuniones sociales, incluso el café de los funerales. Está presente tan presente en la vida de millones de personas en el mundo, que se ha tornado en algo natural, y ¿qué más natural que tomarse uno en un sitio maravilloso, con una vista al río

Alpayacu uno de los más puros, de los pocos que quedan, del mundo? Mirando la naturaleza, sintiendo el aire puro, escuchando el canto de las aves mientras te arrullan los sonidos de la selva. César dice “es naturaleza al 100%”, al punto que incluso el 80% de su emprendimiento ha sido construido con árboles que han sido arrastrados por el río. Así es su compromiso y amor a la naturaleza.

Eso te ofrece Alpayacu Jungle Bar. Es un espacio que fue creado por alguien que veía cómo podía mejorar su calidad de vida, a la vez que podía dar de su carisma y buen trato a la gente. César López me confesó que su vida cambió desde que se mudó de Quito a Mera, allá se fue sanando de rutinas alimenticias no tan saludables, fue sintiéndose mejor y mientras eso pasaba inició con este proyecto. Yo pienso en todo lo que cambió, el ruido de la ciudad, el smog, la contaminación visual, la comida chatarra, y definitivamente, su decisión fue sabia. La zona en donde está asentado Alpayacu Jungle Bar está limitada por el Parque Nacional Llanganates y el Bosque Protector Habitagua, razón por la que está muy bien conservada. Así, allí no pueden hacer cultivos industrializados, tampoco tener ganado y otras normas, que procuran el cuidado de la zona.

Aún está aprendiendo de la naturaleza, para cultivar su café y demás plantas. Busca que su negocio se base en productos orgánicos, para darle ese valor e identidad. Nos cuenta que próximamente llegará la carretera al sitio donde está, y se está preparando para ello. César estuvo trabajando en la isla de Aruba, hace unos 7 años atrás. Ahí aprendió mucho de turismo, muy probablemente ahí le quedó la idea de hacer algo relacionado con el turismo.
Tiene una conciencia ambiental muy admirable. Él quiere conservar el sitio donde está, procura generar costumbres ambientalmente amigables, para que las personas no contaminen su entorno, ya que ahí radica la riqueza que tienen. Es un impresionante entorno, donde conviven animales como pumas, monos, osos de anteojos, mariposas, y un sinnúmero de especies más. Es una experiencia maravillosa, porque mientras disfrutas de algo delicioso puedes apreciar todas esas maravillas que solo puede brindarte la naturaleza.
Se siente orgulloso porque mira en esto un sueño plasmado, con el que quisiera llegar a muchísimos turistas que amen la naturaleza y que la cuiden, para que disfruten de las delicias que ofrece, de la experiencia y las sensaciones.
Garantiza a sus clientes la sensación más maravillosa y pacífica, mientras disfruta de un café maravilloso, orgánico, y platos deliciosos hechos con productos orgánicos, sin químicos, sin aditivos. A precios muy razonables, y con una atención esmerada.