Prologo Postales del Ayer

Historias de mis Recuerdos por Rodrigo Herrera Cañar
 
 
 
 

Rodrigo Herrera Cañar publicó en 2009 "DEL TIEMPO DE LOS CAÑAVERALES", una memoria colectiva o radiografía social a mitad del siglo XX de: Baños de Agua Santa. Rodrigo nació en esta tierra, cursó sus estudios en la Escuela Pedro Vicente Maldonado, en el Normal Oscar Efrén Reyes; en Quito en la Universidad Central y posteriormente en la Universidad de Laja Escuela de Derecho. Fue Vicerrector del Colegio Gonzalo Abad y Rector del Instituto Superior de Chone, profesor en la Universidad Técnica de Manabí;... es decir toda su vida estuvo fuera de Baños de Agua Santa. De esa publicación comentamos. "Es un anecdotario múltiple, prolijo y verídico, casi periodístico, pero de análisis social... El libro viene a convertirse en texto obligatorio para cualquier sociólogo, economista, demógrafo o estudioso del siglo XX de uno de los sitios de la serranía ecuatoriana. Libro y vademécum para las nuevas generaciones, para entender la memoria colectiva de una sociedad o un Estado con otras condiciones de vida y valores éticos". 


"La obra ha sido escrita con amor. Siendo un maestro el autor, parecería que estuviera tomando lista al grupo social en análisis, pues los enumera, añade su "apodo cariñoso- y luego exalta sus cualidades. El deporte, el teatro, los sábados de mayo, los priostes - romeriantes, religiosas, políticos está escrito con maestría y profundidad. Son tratados devotamente como una exaltación de vida "que ya pasó" y que fue emblemática en un momento del siglo". 

Historias de Baños

Siendo la radiografía de las últimas generaciones este libro deberla ser declarado: "Patrimonio histórico de Baños de Agua Santa". 
POSTALES DEL AYER es la continuación del trabajo; es el segundo tomo, el antecedente: razón por la cual nos permitimos enlazar las dos publicaciones donde hay una sola identidad. 

En esta etapa el autor vuelve a ser niño, ve con claridad sus vivencias, hay una profundidad espiritual y religiosa del Santuario de Agua Santa y de la capilla del colegio; se escucha los toques del campanario tanto en mayo como en octubre; hay una ternura espiritual para su tierra, porque sus dimensiones se extienden entre el pueblo y el cielo. De la emoción cae en el patetismo. Ante el árbol de Montalvo ve al Cosmopolita, la paz arrullada por el agua volcánica y la meditación y trascendencia del maestro.

Hay una poesía profunda en el lenguaje. Define a la Cascada de la Virgen: ''Fina, divina, tenue, brillante ante los rayos del sol en holocausto, mensajera de delicados signos que llegan en volátil llovizna a bañar con tímida frescura la tibieza del aire que vaga en el espacio." Es prosa poética, lenguaje de infancia y adolescencia en la memoria del profesional que regresa a ver los primeros pasos de su vida.

Esta es otra de sus hermosas creaciones: "Manos de lavandera, extenuadas y yertas, cansadas y ateridas buscando en las mañanas cobijarse de soles; rostros ceñudos, tristes, marcados por los surcos de sudor y de lágrimas; espaldas encorvadas que ya no cargan fardos, pero cargan los años llegados con premura; miradas que se apagan en volátiles luces, como efímeras eran las pompas de jabón que salían de sus ágiles manos. Así se irán al cielo, envueltas en blancura de espumas sempiternas, a jugar con las nubes y en preciosas piletas de fulgores divinos"... Luminosa síntesis de las obreras que vio pasar cada día por las puertas de su casa a la Cascada de la Virgen para ganar el pan de cada día. 

Autor:  Rodrigo Herrera Cañar
 

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