El Progreso

Parroquia rural del cantón San Cristobal Galápagos.
 
 
 
 

El Progreso en San Cristóbal - Galápagos

Cobos fomentó el cultivo de la caña de azúcar, ingenio del que apenas quedan vestigios, porque en 1904 él fue asesinado debido a la explotación a la que sometía a sus trabajadores.

La parroquia El Progreso, es una parroquia rural del Ecuador, perteneciente al cantón San Cristobal de la provincia de Galápagos.

El principal pueblo de la zona se llama El Progreso, que tiene su origen por el asentamiento humano en esta Isla. 

Durante el trayecto se puede observar una impresionante y única vegetación, la cual varía a medida que la altura crece.

Ubicación

Se encuentra a 7 Km desde Puerto Baquerizo Moreno

Extensión

El Progreso tiene una extensión de 124 Km2.

Clima

La temperatura media mensual oscila entre los 20 y 25 grados centígrados.

Flora

En sus alrededores se sembró básicamente café y caña de azúcar, y es aquí donde funcionó el primer Ingenio Azucarero del Ecuador.

También encontramos epifitas como orquídeas, musgos, helechos y líquenes que habitan esta zona de constante humedad (muy parecido a un bosque nubloso), y así decoran naturalmente a los pocos árboles y arbustos. 

Fauna

Aquí se puede avistar tortugas e iguanas terrestres, además de piqueros patas azules y rojas.

Atractivos

  • Casa del Ceibo: Una pequeña vivienda de madera incrustada en el árbol de ceibo con 300 años de antigüedad con una altura de 40 metros y su circunferencia de 17.50 metros. Entre el árbol se puede acceder una suite subterránea de 4 x 2 metros. Además se puede apreciar reliquias metálicas de lo que fue el Ingenio Azucarero de Cobos como pedazos de ruedas, rieles, herramientas de trabajo de campo, poleas e incluso un pequeño tanque. Aquí se puede practicar deportes extremos como escalar la pared del ceibo a 21 metros de altura en el Ceibódromo o Rocódromo.
  • Restaurante construido con 22 000 botellas.
  • Puente Colgante

Historia

1889: “El Progreso”, diez años después de su llegada, cuando la producción de los campos de caña justificaban una gran inversión, Cobos importó maquinaria para instalar un ingenio de azúcar, desde Escocia. Hizo construir un ferrocarril, tirado por bueyes para llevar los productos al puerto, condujo el agua desde la montaña hasta sus instalaciones; mantuvo una pequeña flota de veleros para transportar su mercancía a Guayaquil. Transformó a la isla en centro de producción, pero trastornó su naturaleza. 

El “campo de concentración”, la población de El Progreso llegó a tener 400 trabajadores, muchos de ellos voluntarios, pero otros eran penados, enviados por autoridades de Guayaquil. Cobos mantuvo una disciplina de hierro. Las multas convertían a sus empleados en deudores de por vida y los castigos eran exagerados: desde los azotes hasta el destierro y la muerte. En 1882, fusiló a cinco sospechosos. Por lo menos 15 fueron desterrados a islas donde algunos murieron por deshidratación.

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