1956. Fatalidad - Julio Jaramillo

El salto a la fama de Ruiseñor de América, se dio en 1955 con su vals Fatalidad, que fue difundido por todas las radios del Ecuador y por las principales emisoras de otros países.
 
 
 
 

La grabación de esta canción marcó el inicio de su carrera formal y de su reconocimiento. El vals Fatalidad es el tema que lo lanza a la fama. En menos de una semana, el disco se agotó, convirtiéndose en el primer gran éxito musical del Ecuador. La empresa J.D. Feraud Guzmán hizo varias ediciones extraordinarias.

Esta fue la canción que lanzó a Jaramillo a la esfera musical. Originalmente se trataba de un vals peruano, escrito por Laureano Martínez y Juan Prieto, que ya le había dado fama a Olimpo Cárdenas, allá por 1955 en Medellín. Otra vez, Jaramillo y Quintero se propusieron darle su toque a este vals. Francisco Feraud, propietario de discos  J.D. Feraud Guzmán, ha comentado varias veces la respuesta que le dio “Jota Jota” al pedirle que grabara este éxito como si fuera Cárdenas.

“No, don Pancho, igualito  no, lo voy hacer mejor”.

Y así fue. 

Fatalidad 

Letra de Julio Jaramillo

Género musical: Vals peruano
Sello discográfico: J.D. Feraud Guzmán
Compositor: Laureado Martínez Smart
Año: 1956

Nocturno de celaje deslumbrante
tu encanto rememoro a cada instante
romance del momento en que vivieras

Con el alma iluminada, descubriendo en tu mirada
un amor que nadie tuvo para mí
aunque aciago el destino, dividió nuestro camino
y angustiado para siempre te perdí.

Fatalidad signo cruel, en su rodar se llevó
el más valioso joyel que tu querer me brindó
el calor permanente de un cariño,
que ávido como un niño de ti tanto esperé

Por qué te fuiste mujer, como un sueño fugaz
dejando en todo mi ser una ansiedad pertinaz,
ahora espero en las noches tu regreso
al sitio donde un beso fue chispa de mi fe

Estrella fugitiva de mi anhelo
me lleva por desconocido cielo
detente no me robes la alegría

Sin tu influjo luminoso mi existencia es un destrozo
oh gitana son tus ojos mi guión
no te apartes del camino, bella luz que me ilumina
oh gitana mi nocturno de pasión

Por qué te fuiste mujer, como un sueño fugaz
dejando en todo mi ser una ansiedad pertinaz
ahora espero en las noches tu regreso
al sitio donde un beso fue chispa de mi fe.

Julio Jaramillo, acompañado en el requinto por un cuencano no mucho mayor, Rosalino Quintero, desataron un fenómeno musical que llamó mucho la atención, sobretodo porque 'Fatalidad' era una canción muy conocida en el momento, pero en voz de Olimpo Cárdenas, que la había grabado en Colombia un año antes y había tenido gran éxito.

Jota Jota la grabó en una versión diferente y consiguió que una misma canción alcance la gloria dos veces seguidas, pero la segunda ocasión mucho más. 

La historia en palabras de Francisco Feraud: 

En esa época teníamos una rivalidad muy grande con el sello Cóndor, de Ifesa. Yo era muy joven y trabajaba en el mostrador del almacén de mi padre. Había una cosas que me desesperaba y es que a cada instante la gente se acercaba y pedía Fatalidad, interpretada por Olimpo Cárdenas, un disco que Ifesa había importado de Colombia y que nosotros no teníamos. Le comenté eso a mi padre y él le escribió a Otoniel Cardona, de discos Victoria, en Medellín. Pero importar los discos resultaba muy caro, y más caro aún era pedir los ‘master’ para hacernos cargo de la producción. Entonces, no sé, fue como una iluminación: un día lo veo pasar a Julio por la 9 de Octubre (él ya había grabado el pasillo Esposa para nuestro sello), y se me ocurrió la idea de proponerle que grabe Fatalidad. - Pero tienes que copiar igualito, le dije. - No, don Pancho, igualito no, lo voy a hacer mejor, me contestó. (...)

Entonces se acostumbraba que en un mismo disco se grababan dos ritmos diferentes: un vals con un pasillo, un bolero con un vals. Buscamos un tema apropiado para el segundo lado y probamos alrededor de unas veinte canciones. Y creo que fue un acierto no poner otra canción de Olimpo Cárdenas sino un tema nuevo, como era Naufragio de Amor.(...) Desde el primer día la canción fue un éxito completo. En la primera semana vendimos 6.000 discos, un récord, así que de urgencia tuvimos que hacer más copias.

La historia en palabras de Rosalino Quintero: 

Como yo estaba a cargo de los arreglos, quise hacer una cosa muy diferente. Volví a usar el requinto en lugar de la guitarra, y le dimos a la canción un ritmo distinto, en un punto medio entre el valsesito peruano y el ecuatoriano. (...) En aquellos tiempos se grababa en la noche para que hubiese menos ruido, porque los estudios no tenían aislamiento. Nos reunimos a eso de las 8 de la noche. Julio Aldaz fue el ingeniero. Carlos Silva Pareja estuvo en el bajo, y Carlos Sergio Bedoya y Juan Ruiz acompañaron con las guitarras. Como usábamos un micrófono, cada uno se tenía que hacer a un lado cuando le tocaba al otro, y Julio cantaba medio agachado. Tuvimos que hacer varias pruebas, pero al final nos salió como queríamos. Imagínese lo hubiésemos hecho con los equipos y tecnología que hay ahora.

Julio Jaramillo Música

  • Su primer éxito lo cantó junto a Fresia Saavedra, Mi madre querida.
  • Luego de eso vendrían los célebres Fatalidad, Guayaquil de Mis Amores, Sombras, Nuestro juramento...
  • La obra de Jaramillo es tan extensa que el cálculo de su producción no fue posible sino hasta que su mayor coleccionista en el mundo, Yoshinori Yamamoto, revelara que había logrado recopilar más de 4.500 grabaciones.
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