Auditorio Julio Jaramillo el Ruiseñor de América

La voz de Julio Jaramillo se consintió en Radio Cristal, donde se creó además la tradicional "Hora Jaramillo" y donde aún suenan algunas de sus canciones con la caída del sol.
 
 
 
 

La institución nombró a su teatro auditorio como el más famoso de sus artistas y colocó allí una placa ‘Aquí cantó Julio Jaramillo’, como para que nadie lo olvide.

Las primeras instalaciones de radio Cristal estuvieron ubicadas en Machala y Aguirre. El espacio era pequeño y sus equipos igualmente modestos, pero desde sus inicios se identificó como la voz del pueblo.

Así lo decía su ya fallecido gerente, fundador y propietario Carlos Armando Romero Rodas (CAAR), quien la inauguró el 24 de febrero de 1957, con la bendición de monseñor César Antonio Mosquera Corral (también fallecido).

Tras varios años de transmisiones, la emisora se trasladó a Luque y Antepara, donde aún se encuentra. Allí, además, de sus salas administrativas y de locución, funcionan el auditorio Julio Jaramillo y el teatro estudio Enrique Ibáñez Mora, escenarios donde se presentan artistas populares del país.

Dirigida desde julio del 2004, en que se registró el deceso de CAAR, por su viuda, Inés Rivas de Romero, y uno de sus hijos, Julio Juan Romero Rivas, radio Cristal mantiene su propuesta de informar y entretener.

Desayúnese con las noticias’, ‘La sorpresa radial de las once’, ‘Mañanitas ecuatorianas’ y ‘La hora Jota Jota’ son los espacios que se mantienen hasta la actualidad y que se quedaron en la memoria del pueblo, tal como lo hicieron los programas ‘Coctail deportivo’, ‘El horario triunfal de la 1 y 45’ y ‘El balcón del pueblo’.

La emisora ecuatoriana, que también es escuchada en el exterior a través de internet y las redes sociales, mantiene la tradicional despedida del año viejo y el anuncio del nuevo en la voz de CARR.

CARR y radio Cristal: la emisora del Pueblo

La emisora se aproxima a los 60. La historia se respira desde el umbral y en cada resquicio de un edificio que consolidó la idea de un hombre que asumió el desafío de la comunicación.

En los pasillos ya no hay más espacio para todos los reconocimientos que recibieron él y su hija predilecta; Cristal. “Muchas placas están guardadas”, dice Julio Juan Romero Rivas, quien junto a su madre Inés Rivas de Romero asumieron la dirección general de Radio Cristal.  

Las calles Luque y José de Antepara siguen siendo el lugar desde donde se informa al pueblo. La gran obra de Carlos Armando Romero Rodas (CARR), ese emprendedor inagotable. Es poco probable que un guayaquileño que nació a inicios del siglo pasado sea ajeno a la  voz que madrugaba religiosamente, a invitarnos a desayunar con las noticias.

Radio Cristal es la extensión de los sentidos y el libro abierto que fue Romero Rodas. Su único objetivo fue mantener bien informada a la colectividad con un gran compromiso periodístico y con gran puntualidad. Todos esos atributos calaron en la memoria de un niño que desde muy pequeño empezó a ver el mundo de la radio como parte de su existencia.

“Desde muy pequeño mi papá me llevaba a la emisora, incluso me hizo hablar, saludar a los oyentes. Participé de su programación y ya adolescente coordiné los boletines informativos. En las vacaciones leía y estudiaba las noticias publicadas en algunas revistas de la época para que redacte las síntesis”, asegura Julio Juan, quien admitió que al principio no entendía el afán de su padre por prepararlo. Hizo control de sonidos, recepción de avisos, “limpié los pisos, a mí siempre me gustó la emisora en todo sentido”.

Un romance con Guayaquil

Era un gran amor que le tenía el fundador de Cristal a Guayaquil, por ello siempre apoyó el talento de los artistas. Además creó 2 espacios a los que llamó 25 de Julio y 9 de Octubre, ambos con el objetivo de que la radio le rinda un homenaje a la ciudad.  “Ahí entendí que mi papá le quería brindar a Guayaquil todo lo que quería para ella. Su apoyo irrestricto a la música nacional lo catapultó como promotor de la cultura por mi padre sé lo que ocurre cuando se muere un artista y no tienen dónde velarlo, por eso organizamos eventos, hacemos colectas e incluso ponemos a disposición el Teatro Estudio Julio Jaramillo, para el velatorio”.

Con truenos y relámpagos

La historia de esta emisora nace la tarde del domingo 24 de febrero de 1957. Ese día hubo en la urbe un torrencial aguacero, señala la historiadora y periodista Jenny Estrada, en el libro “Ruta de un ideal”, publicado en el año 1992 por petición de Armando Romero, al celebrarse el aniversario 35 de la emisora. Pero la lluvia de aquel día no obstruyó el objetivo del joven propietario de 28 años. Así las ondas hertzianas empezaron a dar la señal de vida de una emisora que ya bordea los 60 años.

A la ceremonia asistió el entonces gobernador del Guayas, Teodoro Maldonado Carbo, en representación del presidente de la República, Camilo Ponce Enríquez. La primera sede de la emisora fue en una bodega que alquiló en Machala, entre las calles Luque y Aguirre, donde la transmisión inaugural se interrumpió luego de 18 horas cuando el pequeño transmisor Globe King, que había laborado todo ese lapso no resistió el exceso de actividad. “Se fundió el transformador de salida, una de las piezas básicas para su funcionamiento”, cuenta Estrada en el texto y describe esos minutos como angustiosos.

Se transmite en casa propia

Tras invertir en un terreno que compró con un crédito del Banco de Descuento y el esfuerzo cotidiano de su trabajo logró levantar el edificio que hoy es una reliquia. Con la bendición de Monseñor Bernardino Echeverría, Radio Cristal estrenó casa el 22 de julio de 1972. De la voz de CARR se desprendió un gran  discurso: “La radio ecuatoriana es una actividad ligada, enraizada en el corazón del pueblo”. En ese edificio empezó a tener tanta fama que a su alrededor hasta ahora se instalan personas que buscan trabajo. Además su balcón, el del pueblo, tiene un componente especial, desde ahí cantó el hijo predilecto del país, Julio Jaramillo.

Julio Jaramillo Música

  • Su primer éxito lo cantó junto a Fresia Saavedra, Mi madre querida.
  • Luego de eso vendrían los célebres Fatalidad, Guayaquil de Mis Amores, Sombras, Nuestro juramento...
  • La obra de Jaramillo es tan extensa que el cálculo de su producción no fue posible sino hasta que su mayor coleccionista en el mundo, Yoshinori Yamamoto, revelara que había logrado recopilar más de 4.500 grabaciones.
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