Playa de los Cocedores

 
 
 
 

Lo que más fascina de esta playa, de 150 metros de extensión, es el agua cristalina y la piscina natural que conforma, ideal para niños que no sepan nadar, con sus llamativos acantilados. Forma una media luna natural con abundante arena y entorno mágico. 

Los lugareños apenas reconocen Cala Cerrada con este nombre. La llaman Playa de los Cocedores porque a principios del siglo XX había allí un cocedor de esparto natural. 
Cuesta encontrarla pero, al ser la última playa de la provincia de Almería, las dudas se despejan. Está en la pedanía de Terreros, junto a la Playa de las Palmeras. Lo que más fascina de esta playa, de 150 metros de extensión, es el agua cristalina y la piscina natural que conforma, ideal para niños que no sepan nadar, con sus llamativos acantilados. Forma una media luna natural con abundante arena y entorno mágico. La montaña que la protege, erosionada por el efecto del mar, ha dejado un paisaje que, desde el agua y con el sol luciendo, hace a uno pensar que está en otro planeta.

Agua: El agua está en condiciones óptimas. Prueba de ello son los resultados de los análisis que periódicamente se realizan en esta agua, pues que hay un control sanitario tanto del agua como de la arena. El agua de esta playa es cristalina y nada fría. Para que cubra todo el cuerpo hay que ir alejándose poco a poco de la orilla, por lo que el cambio de temperatura no resulta brusco. No hay que temer de corrientes porque el propio acantilado la protege.

Arena: Es una arena dorada de las que sólo se ven en las islas perdidas del Caribe. La misma arena que hay de fondo en el agua. El arenal cuenta con servicio diario de limpieza por parte del Ayuntamiento.

Instalaciones: Dispone de dos aseos químicos, pasarelas de accesos para minusválidos, cinco papeleras y dos contenedores de residuos sólidos. No tiene duchas, ya que es una playa virgen. Existe un chiringuito en su entorno que funciona con grupos electrógenos, ya que no hay electricidad ni agua corriente.

Servicios de Socorro: Oficialmente no existe vigilancia, salvo la prestada por la cala de al lado –que sí es peligrosa y tiene corrientes de agua- que pertenece a Águilas (Murcia). Existe un convenio por el que la Cruz Roja de Águilas presta el servicio en San Juan de los Terreros

Fuente: Pulpi.es