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Cuenca Turismo

Cuenca, considerada una de las ciudades más bellas del Ecuador por su arquitectura colonial y republicana, es ideal para el turismo de aventura, cultural, religioso o simplemente para un descanso.

¿Qué ver y hacer en Cuenca Ecuador?

La hermosa ciudad Cuenca del Ecuador fue declarada recientemente como Patrimonio Cultural de la Humanidad por parte de la UNESCO. Este mérito se sustenta en sus bienes patrimoniales tales como las iglesias, monumentos históricos, plazas, parques y sus casas tradicionales. Es una de las ciudades más turísticas de la provincia del Azuay.

En un principio se le conocía como Guapondélic o "Llano Grande como el cielo". Pero el Inca Túpac Yupanqui durante su conquista la llamó "Tomebamba" que quería decir "Llano del Cuchillo". Más tarde los españoles la fundaron como Cuenca.

Clima de la Atenas del Ecuador: Cuenca  la "Atenas del Ecuador" goza de un clima privilegiado por ubicarse dentro de un extenso valle en medio de la columna andina con una temperatura variable entre 7 a 15 °C en invierno y 12 a 25 °C en verano. La temperatura promedio de la ciudad es de 15 °C, por lo que goza de un clima primaveral todo el año y es ideal para la siembra de flores y orquídeas que se exportan a todo el Mundo.

Fechas importantes de Cuenca Ecuador

Parroquias de Cuenca

El Cantón Cuenca está dividido en quince parroquias urbanas, y 21 parroquias rurales

  • Parroquias Urbanas
    • Baños, Cumbe, Chaucha, Checa, Chiquintad, Llacao, Molleturo, Nulti, Octavio Cordero Palacios, Paccha, Quingeo, Ricaurte, San Joaquín, Santa Ana, Sayausí, Sidcay, Sinincay, Tarqui, Turi, Valle, Victoria del Portete.
  • Parroquias Rurales
    • Bellavista, Cañaribamba, El Batán, El Sagrario, El Vecino, Gil Ramírez Dávalos, Hermano Miguel, Huayna Cápac, Machángara, Monay, San Blas, San Sebastián, Sucre, Totoracocha, Yanuncay. Cuenca es la Cabecera Cantonal)

Turismo en Cuenca

Lugares Turisticos Cuenca sitios para disfrutar y conocer.

Gastronomía de Cuenca del Ecuador

  • Chancho muerto: Este plato tradicional del sector es apetecido por propios y extraños se caracteriza por su cascarita, fritada, sancocho, morcillas, se lo sirve acompañado de mote y tostado una verdadera delicia para saborear.
  • Mote pillo: Es una comida tradicional Azuay, elaborado con mote y huevo. Se le puede agregar carne asada de res. Es producto del mestizaje europeo - americano
  • Cuy asado: es uno de los platos más tradicionales en la región Austral, y es considerado exótico para los extranjeros, quienes se ven atraídos al final por su exquisito sabor. Al cuy se lo come con las manos, una vez que es dividido en presas. Se lo sirve con papas, mote, lechuga y una bebida.
  • Cuenca Bebidas: 
    • Rosero: Es una bebida típica cuencana que se elabora con maíz, frutas y especies, es el acompañante perfecto de cualquier otro plato típico de la ciudad.
  • Cuenca Postres
    • Tortillas con morocho, tinto o un calientito chocolate, un bocadillo que se degusta en varias zonas del Austro. Podemos encontrarlas de maíz, choclo y trigo.
    • Otras comidas: hornado, papas locas, mote pata, mote sucio, arroz moro, locro de papas, tamal y otras.

Cultura y tradiciones de Cuenca, la Atenas del Ecuador

  • Carnaval en Cuenca (Jueves de Compadres y Comadres)
    • En el caso específico de Cuencael Carnaval presenta características que lo hacen único, ya sea por la exquisita gastronomía típica de la región o bien por costumbres que aún hoy en día persisten entre algunos de sus habitantes. Una de ellas, que prácticamente ha desaparecido pero que se intenta rescatarla, es la de los jueves de compadres y comadres. Esta tradición que iniciaba dos semanas antes del Carnaval (en día jueves), tenía como finalidad estrechar lazos de amistad y de solidaridad. Se elegía a los compadres y comadres dependiendo del grado de parentesco o de amistad que existía con ellos. La persona elegida era obsequiada con una “guagua” (niña) de pan o azúcar, que se entregaba envuelta a la manera tradicional - en forma de tamal - en una bandeja con pétalos de flores. Junto a la figura de pan o azúcar se acostumbraba también regalar algún “agrado” que podían ser dulces, huevos, una gallina, etc. El ritual continuaba por parte de los elegidos, quienes al verse comprometidos con tal “honra”, brindaban a sus visitantes una copa de la deliciosa “mistela” (aguardiente con fruta macerada) y ofrecían asistir a las fiestas del carnaval en casa de quienes habían solicitado el comadrazgo o compadrazgo.
  • Santos inocentes
    • Celebración de origen católico que en sus inicios tuvo un carácter estrictamente religioso. Sin embargo, con el pasar del tiempo, otros elementos de carácter pagano fueron incorporados a ella. En Cuenca, la fiesta de los Santos Inocentes presenta un particular interés por el entusiasmo con el que sus habitantes la celebran. El 6 de Enero de todos los años, mucha gente de esta ciudad sale a las calles con diversos tipos de disfraces. A la tarde las comparsas estaban listas para realizar el desfile de sus actuaciones son sátiras de personajes pintorescos o destacados del año anterior.
    • Existen clubes que se encargan año a año de la organización de estas comparsas para premiar al grupo más original y creativo.
  • Corpus Christi
    • El Corpus Christi, es sin duda una de las manifestaciones religiosas y populares de mayor importancia y antigüedad en la ciudad. En Cuenca, esta tradición tiene tintes únicos y especiales, pues por siete noches consecutivas, posteriores al día de Corpus, se celebra el “Septenario”, que es una fiesta muy afamada en el país por su colorido y su pirotecnia. En la fiesta del Septenario participan, animados por la Arquidiócesis de Cuenca, comunidades religiosas; autoridades civiles y militares, instituciones públicas y privadas, entidades educativas y grupos organizados. El entorno para el desarrollo de la fiesta está constituido por la Catedral Nueva y el Parque Central “Abdón Calderón”, en donde un componente esencial son los famosos “dulces de Corpus”, que se expenden en numerosos puestos alrededor del parque durante el Septenario. Si bien esta es una vieja costumbre traída desde España, en Cuenca de los Andes adquirió toques característicos y propios de esta tierra y es una dulce ofrenda más del pueblo ingenioso a su Creador. Es importante en estos tiempos de globalización en donde se tiende a la homogeneización de ciertos patrones culturales venidos del extranjero, conservar lo nuestro. El Corpus Christi o “Septenario” cuencano, es una de las celebraciones más coloridas del país, reflejo de la cultura popular y religiosa de un pueblo amante de sus tradiciones, que a pesar del paso del tiempo, aún no desaparecen.
  • El pase del niño
    • El Pase del Niño en Cuenca es, sin lugar a dudas, una de las manifestaciones de religiosidad popular más importantes del país. Esta fiesta refleja, como pocas, la cultura y las tradiciones de un pueblo que expresa sus creencias en múltiples manifestaciones y formas del folklore. Esta celebración tiene como eje central el culto al Niño Dios. Ceremonias en honor de un Dios naciente tienen su origen más remoto en las culturas helénicas y románicas. Concretamente, en Roma, el 25 de diciembre, se celebraba el nacimiento del Sol asociado a la imagen del César. Al imponerse el cristianismo como religión oficial del Imperio Romano, esta fecha continuó vigente, festejándose en ella el nacimiento de Cristo. Se conoce que en Europa fue San Francisco de Asís quien celebró por primera vez en forma llamativa la Natividad de Jesús, con una recreación de los hechos en la que gentes humildes del campo representaban a la Virgen María, San José y el Niño Jesús; pronto, esta costumbre, alentada por los franciscanos, se difundió por todo el mundo cristiano. Esta orden religiosa y otras difundieron desde los tiempos de la Colonia, en nuestro país, el culto del pequeño Jesús, a través de novenas, misas y arreglo de pesebres.

Las maravillas de Cuenca Ecuador

  • Cuenca es mágica y brillante. Desde que llegué sentí ese ambiente de tranquilidad y seguridad, de una ciudad de buena y cálida gente. Y no me equivoqué, al caminar por sus calles de adoquín, pude recibir el saludo acogedor y amigable de sus habitantes, quienes me direccionaron a los lugares imperdibles para probar buena comida, bailar y descansar. Estaba a punto de vivir ¡una experiencia única e inolvidable!
  • Mi viaje fue placentero, venía de conocer Galápagos, las playas y la amazonía. Mi primer punto para recorrer los Andes fue Cuenca, la escogí porque me habían dicho que era una ciudad cosmopolita, en donde encontraría personas de otros países y culturas. Y así fue.
  • Ingresé por el Parque Nacional El Cajas. Una reserva natural maravillosa,  donde necesite tan sólo un par de horas para practicar pesca deportiva, disfrutar de una caminata por el páramo, capturar fantásticas fotos de la abundante flora y fauna, y finalmente saborear una deliciosa trucha frita con un café bien “calientito”, si, bien calientito como dicen los cuencanos. También hicimos una parada en Llaviucu, un lugar mágico para hacer turismo natural.
  • Luego de adentrarme por unas horas en la naturaleza, seguí el viaje, y en 20 minutos estuve ingresando al centro histórico de la ciudad, uno de los sitios mejores conservados de Latinoamérica. Había mucho por ver y conocer. Por unos minutos pensé por donde debía empezar…
  • Ya me habían contado que la ciudad era muy ordenada y con varios sitios de información turística. Caminé hacia el iTur ubicado en el Parque Calderón, donde me entregaron un mapa, y buena información para recorrer la ciudad de manera ordenada y planificadamente.
  • Entonces inicié mi recorrido por el Parque Central, espacio histórico y tradicional de la ciudad, donde reposa el monumento al héroe niño Abdón Calderón. Visité la Catedral Vieja de El Sagrario, que ahora funciona como Museo Religioso; después me aventuré a subir los 152 escalones en espiral hasta llegar a la terraza de la Catedral de la Inmaculada. Desde allí observé la vida diaria,  y el corre-corre de los cuencanos. Además miré otros templos de la ciudad, como la iglesia del Cenáculo, Santo Domingo, San Francisco, San Alfonso, San Blas, y la Iglesia Carmen de la Asunción, que a sus pies tiene la famosa Plaza de las Flores, el mejor mercado de rosas al aire libre del mundo, según la revista National Geograpic.
  • No podía irme del Centro Histórico sin caminar por los patios, pasillos y balcones del Seminario San Luis, espacio que me regaló una óptica única del rosetón de la Catedral. En este palacio patrimonial encontré excelentes restaurantes, con platos típicos y gourmet, a buen precio y sin duda, con sabores y olores que me encantaron. Probar el mote pillo, al llegar a esta ciudad, era un gran sueño,  pues todo el mundo me decía que debía degustarlo y no me equivoqué en aceptar la sugerencia, de verdad, es una delicia.
  • Ya casi era medio día, y ni siquiera estaba exhausto, más bien me sentía muy entusiasmado por seguir explorando a la Atenas del Ecuador. Mientras caminaba por la calle, recordé muchas veces decir que Cuenca era la ciudad de los barrios vivos. Así que decidí mirar el mapa y dirigirme hacia uno de ellos; así empecé mi segunda aventura. Fui directo al barrio San Sebastián.
  • Al llegar, observé un espectacular museo, donde el arte está expuesto en su máximo explendor. Quise llevarme una fotografía, pero fueron muchas, no podía ser de otra manera, con tanta obra, escultura y pasillos por ver.
  • Pero mi objetivo era descubrir el barrio. Me llamó mucho la atención un bar, pues gente de diversas culturas y países hacían fila para ingresar. Me animé y consulté a uno de ellos el por que del tumulto, a lo que  me respondió, “en Cuenca venden la mejor cerveza artesanal del país, y no me quiero ir sin una”.  También resolví llevarme una y sí, es la mejor. Como en  este local, de sillas y mesas al aire libre, hay muchos en la ciudad, siendo popular éste de San Sebastián,  y  uno ubicado en la Plaza de la Merced.
  • Bueno, y luego del detalle de las cervezas artesanales, fui al barrio de El Vado. Aquí mi mirada se fijó directamente a la Cruz, que es la máxima insignia de este sector muy popular en Cuenca. Sus calles están llenas de hojalateros y fabricantes de sombreros de paja toquilla y paño.
  • Aproveche la cercanía y visité a las Conceptas, un museo de estatuas de monjas, que me provocaron un susto, parecían estar vivas. Luego de algunas risas con la guía del museo, comprendí que es el único museo en su tipo en Cuenca, donde se expone a través de esculturas de madera, la forma en la que vivían antiguamente; y bueno supongo en la actualidad, las monjas en sus claustros. Toda la casa que conecta con la iglesia del mismo nombre está adecuada para contar la historia de las conocidas “novias de cristo”.
  • También me sugirieron visitar el barrio de Todos Santos,  decían que debo probar el pan de leña que era lo mejor de la zona. Y así lo hice, fui con ese objetivo; sin embargo cuando llegué al sector, la estructura rectangular de madera con la que está construida la iglesia, me impactó. El templo es bellísimo. Su interior mágico. La guía me dijo que fue la primera iglesia construida al ingreso este de Cuenca, y es la única de la ciudad que posee los corazones en mármol, de María, José y Jesús juntos.
  • Era momento de ir por el pan, que ya lo olía entre las esquinas y calles del barrio. Es impresionante llegar y observar en medio de la ciudad, y en casas patrimoniales hornos de leña en su interior donde se cocina el pan. Literal en este sitio apliqué el famoso adagio “del horno a la boca”, y escogí  un riquísimo pan mestizo. Encontrará una variedad de tamaños, olores y sabores. Una delicia hecha con leña de eucalipto.
  • Mientras degustaba el pan me llamó la atención el asentamiento cañari hoy llamado complejo arqueológico de ´Todos Santos´; en medio de la modernidad de la ciudad. Aquí está el imponente arco de piedra de los antiguos molinos de trigo, cebada y maíz.
  • En el camino y casi al límite de este barrio con la parte moderna de la urbe que inicia desde la gran avenida Huayna Cápac, ingresé al Museo Pumapungo, sitio ideal para conocer las culturas de nuestro país. Fuera del Museo, en la parte posterior pude recorrer el conocido complejo arqueológico de Pumapungo, y el Parque Etnobotánico. Huertos, vestigios arqueológicos, hornos, lagunas naturales, plantas medicinales, muros, senderos y la escultura de Huayna Cápac me dejaron exhausto por su encantadora historia.
  • Debía descansar un poco antes de tomar el bus de dos pisos que me llevaría en un tour por las afueras de la ciudad. Para ello escogí el Paseo Tres de Noviembre, un maravilloso espacio natural, donde está el famoso Barranco, adornado con casas colgantes y el Puente Roto. Fue el sitio ideal para descansar y relajarme unos minutos. Mientras pasaba el tiempo observé de todo, gente haciendo deporte, viajeros del mundo tocando su música en las escalinatas del Parque de la Madre, a cambio de una moneda, parejas declarando su amor, y artistas pintando el paisaje. Fue un verdadero placer estar en este sitio y observar tanta diversidad al son y sonido del río Tomebamba.
  • Para continuar en mi recorrido en el autobús de dos pisos, compré dulces de corpus, caramelos, espumillas y otras golosinas típicas de la ciudad, para retomar energía y fuerza, según dicen que esto provoca el azúcar.
  • Continué en mi recorrido y de cerca fotografié los balcones floridos de las casas patrimoniales, los techos anaranjados, las plazas y parques, apreciar las construcciones de la Cuenca vieja y la moderna, que muestran el paso del tiempo. Por supuesto llegar al famoso Mirador de Turi al caer la noche fue simplemente maravilloso. La sensación de poder tocar a la urbe desde lo alto, rompió todo esquema, hasta el frio más intenso se perdió en la euforia de haber llegado al punto más alto de la ciudad para verla y ahora poder contarlo. Fue inolvidable.
  • Llegó la noche, y durante todo el día muchos nos convencieron disfrutar de la ciudad nocturna. Todas las opciones eran atractivas, no hay restricciones para que pueda divertirse, hay lugares de entretenimiento para todas las edades, gustos y estilos. Salimos a la Calle Larga, con unos amigos que hice durante mi recorrido, y me propuse pasarla bien. Había de todo. Bares, restaurantes, cafeterías, música trova, conciertos de rock, salones de música electro, mi favorita por cierto, y todo muy cerca. Nada más había debíamos decidir dónde entrar, todo el mundo nos invitaba a sus locales, los meseros, bartenders, chefs y administradores. Todos nos ofrecían amablemente a pasar y degustar rica comida, cócteles, picaditas, escuchar música de varios géneros, o a su vez del Dj de la noche.
  • Primero ingresamos en un restaurante, para degustar un plato típico cuencano; después ingresamos a un bar para probar la cerveza artesanal, café y ya, “activaditos" como dicen en Cuenca, fuimos de farra, hasta las horas permitidas.
  • Me había olvidado contarles que cuando llegué a la urbe, me alojé en un espectacular hotel del centro histórico. En realidad, su historia es genial. Antes era una casa de posada para arrieros, y su mejor relato es el patio interior que servía para atar a los caballos, hoy convertido junto a todo el inmueble patrimonial, en un lujoso hotel. Este espacio, con gigantescos ventanales y balcones llenos de flores, te regalan panoramas privilegiados de las cúpulas color celeste de la Catedral de la Inmaculada.  Cuenca tiene este y muchos más hoteles con servicios de calidad, que acogen a los turistas con los brazos abiertos, porque esta ciudad se ha posicionado en el Sudamérica como el “Mejor Destino para Vacacionar”, reconocido por los World Travel Awards, considerados los Óscar del Turismo.
  • Me voy pero para volver a esta linda ciudad, donde lo que realmente importa en la vida es: vivir, disfrutar, descubrir y sentir. Porque Cuenca es una ciudad cosmopolita, para darte un capricho, gozar en vivo, y adentrarse en lo natural. Una urbe para enamorarse, porque está rodeado de mágicos lugares, y auténticos sabores. Cuenca un destino sin límites, una ciudad para descansar; una ciudad que me atrapó por su aroma, color y sabor.
  • Hasta pronto Cuenca, la ciudad más guapa del Ecuador”. Nos vemos el 3 de noviembre en tus fiestas de Independencia.

Historia de Cuenca

  • En 1557 el Capitán Gil Ramírez con la compañía de un grupo de españoles y de los caciques Diego, Juan Duma, Luis y Hernando Leopulla; sobre las ruinas de Tomebamba se refundó una ciudad con el nombre de "Santa Ana de los ríos de Cuenca" en honor a la ciudad española de Cuenca.
  • En 1730 pasó por esta ciudad la Misión Geodésica Francesa.
  • En 1828 el Fray Vicente Solano que es el precursor del movimiento de las artes en la ciudad, introduce la primera imprenta y funda el primer periódico llamado “Eco del Azuay”.
  • El marchista Jefferson Pérez ganó la primera medalla de oro olímpica del Ecuador en 1996.
  • Cuenca fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO el 1 de diciembre de 1999. 


Documentos Adjuntos: