Helados de paila de Rosalía Suárez

Sabor y frescura desde 1896. Helados de Rosalía Suárez
 
 
 
 

Helados de Paila Rosalía Suárez

Rosalía Suárez empezó a preparar helados de paila a los dieciséis años, después de perder a sus padres y sintiendo la necesidad de salir adelante. Era el año 1896 cuando la ciudad de Ibarra empezó a degustar los deliciosos helados de paila de doña Rosalía Suárez León. Miles de personas han probado la receta de doña Rosalía en estos más de 100 años que lleva esta tradición, y “no hay presidente que no haya probado estos helado”.

Rosalía vendió sus helados en varios lugares del centro de la Ibarra: “estuvo al menos en unos seis locales aquí en el centro, en un local frente al parque La Merced, estuvo un buen tiempo hasta que se abrió el local de la calle Oviedo. Ahí estuvimos arrendando más de sesenta años”, cuenta Tiberio Vásquez, bisnieto de Rosalía. En la actualidad existen dos locales de Helados Doña Rosalía: uno en las calles Oviedo y Olmedo, donde Tiberio asumió la dirección hace veintiocho años, heredado de su abuela Angélica Suárez, hija de Rosalía. El local del frente pertenece a otro bisnieto, donde mantienen la misma receta y tradición

En el local de las calles Oviedo y Olmedo se vendía más café que helados y sigue siendo una cafetería muy concurrida, donde la nata de la leche con que preparan los helados de crema es muy solicitada por los comensales que desayunan allí a diario. La oferta es variada. Tienen, además de los doce sabores de helados de paila, humitas, quimbolitos, tortillas de tiesto, quesadillas, cocadas, ensaladas de frutas y helados de crema.

Las frutas con las que se preparan los helados vienen de distintos puntos de la zona, de la vía a San Lorenzo, de Ambuquí, de Pimampiro, de la provincia del Carchi, dependiendo de la fruta. En la preparación de los helados casi todo se mantiene igual: “la única máquina que tenemos es la del hielo”, para la paila. Antes se traía el hielo del Cotacachi, para hacer los helados y para hacer raspaditos para poner en los jugos. Nada más ha cambiado: se sigue utilizando la paja de páramo, la sal en grano, la batea de bronce, la paleta de madera. Y la receta se mantiene “tal cual”, razón por la que la gente vuelve.

Visita Imbabura

  • Dirección: Oviedo y Olmedo
  • Atención: lunes a domingo, de 07h00 a 18h30 
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