Hostería La Casta

En el corazón de Patate esta hostería es perfecta para escapar del mundanal ruido y relajarse en medio de la naturaleza.
 
 
 
 

¿Qué debes saber?

  • Complejo La Casta está ubicado en el barrio Quinlata de Patate en la provincia de Tungurahua.
  • Para llegar a la hostería desde el parque central de Patate, tomamos la calle Ambato y avanzamos por esta hasta encontrar la calle F. Cuesta, giramos a la izquierda y seguimos una cuadra, giramos a la derecha y continuamos por la vía que lleva a San Jorge, 500 m aproximadamente hasta encontrar el restaurante.
  • Su restaurante está abierto de lunes a viernes desde las 12h00 hasta las 15h00. Los fines de semana y feriados abre desde las 12h00 hasta las 19h00.
  • Su restaurante ofrece un amplio menú en el que destacan el lomo al romero, las costillas en miel y mostaza, que se acompaña con jugos de frutas naturales. Los platos tienen un costo que va desde los 5,50 hasta los 9,90 dólares.
  • Las habitaciones de la Casta tienen un costo de 25 dólares para adultos y 16 dólares para niños. Las habitaciones incluyen desayunos y acceso al área húmeda.
  • El área húmeda incluye una piscina temperada a 28 grados centígrados, 2 hidromasajes temperados a 36 grados centígrados, baños saunas y turcos.
  • La hostería La Casta es un lugar hermoso repleto de detalles que invitan a la relajación y al encuentro con la naturaleza.

Todo queda en la familia.

Cuando Elsa Castillo se mudó a Patate, a la finca de sus suegros, llegó determinada a vivir de la agricultura, sin embargo, cada noche comentaba con su esposo algo que le inquietaba. Resulta que todos los días escuchaba a los patateños quejarse, pues según ellos, no había un restaurante donde comer. Corría el año de 1990 y en efecto, las opciones gastronómicas de este pueblo mágico eran muy limitadas.

Tales serían las conversaciones nocturnas, que esta pareja, decidió abrir un pequeño restaurante. El 23 de septiembre del 2003 abrieron las puertas de un pequeño salón, sin imaginarse que en pocos años se convertiría en una de las mejores hosterías de este pueblo mágico. En esa época el restaurante solo abría los sábados y domingos y brindaba un plato especial que incluía una entrada, un plato fuerte, postre y bebidas; toda una innovación pues en esos años los almuerzos que se ofrecían en la ciudad eran un tanto simples, frente al plato especial de La Casta que incluía un ceviche de pollo, ají de carne, pollo en salsa de champiñones y un mousse de mandarinas. 

Nuevas generaciones con nuevas ideas.

Adrián y Juan son los hijos de Elsa, quienes inspirados en el restaurante de su madre, eligieron estudiar hotelería y turismo. Viajaron por el mundo para especializarse y ya de regreso a casa impulsaron innovaciones para La Casta. Adrián, el mayor de los hijos, impulsó mejoras en el restaurante, logrando ampliarlo. Juan, el chiquito, mejoró el nivel de atención al brindar un servicio personalizado. Adrián y Juan impulsaron también agregar al restaurante el servicio de hospedaje.

Una familia unida por el amor a los detalles.

En La Casta, todas las decisiones se toman en familia, tal vez por ello es que todo lo que se hace en esta hostería se hace con amor. Y se nota, pues en cada rincón de esta hostería se puede observar detalles que solo un corazón enamorado de Patate podría pensar. La hostería es hermosa en cada uno de sus lugares.  

Ven a Patate y encuéntrate con la naturaleza del Valle de la eterna primavera.

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