Hostería Quinlata

Ubicada en el centro de Patate está rodeada de montañas repletas de huertos de frutas y de flores. Ambientada con personajes de cuentos de hadas es ideal para compartir tiempo en familia.
 
 
 
 

¿Qué debes saber?

  • Esta hostería está ubicada en el barrio Quinlata de Patate, vía a San Jorge a un kilómetro del centro de la ciudad.
  • Para llegar desde el parque central de Patate, se debe tomar la Avenida Naciones Unidas con dirección a Quinlata y finalmente tomar a mano izquierda donde se encuentra un letrero que indica que has llegado.
  • La hostería está abierta los fines de semana y feriados desde las 09h00 hasta las 18h00.
  • Entre semana la hostería atiende solo bajo reservación.
  • La entrada a la hostería tiene un costo de 5 dólares para adultos y 3 dólares para niños y personas de la tercera edad.
  • Una habitación sencilla cuesta 20 dólares, las suites 35 dólares y las dos incluyen desayuno.
  • En su restaurante se ofrecen platos a la carta, truchas y parrilladas que van de los 8 a los 12 dólares.
  • La hostería cuenta con áreas húmedas con 2 piscinas de agua temperada, una para adultos y otra para niños. También cuenta con baños turcos e hidromasajes.
  • En el área deportiva se ofrecen 2 canchas deportivas, una de fútbol y otra de indoor.
  • El área social cuenta con un salón de recepciones, salas de billares y karaokes.

Una hostería donde duendes y ogros comparten contigo.

Fabricio Villacís recuerda que su niñez estuvo rodeada de personajes animados y súper héroes, pero su recuerdo es diferente, pues en luego de verlos en la televisión y revistas, este niño patateño, buscaba la mejor manera de construirlos y darles vida. En esa edad no podía adivinar como en el futuro, el turismo le permitiría compartir sus fantasías con los visitantes del Valle de la eterna primavera.

Fabricio es un hombre de campo, eterno enamorado de la tierra que cultivaban sus padres, las flores y las frutas le guiaron a la hora de elegir su profesión de ingeniero agrónomo, al terminar la universidad, tampoco pudo adivinar que su profesión le serviría para compartir los secretos de la tierra con turistas nacionales e internacionales que eligen Patate para pasar sus vacaciones.

Cuando al fin pudo amasar un pequeño capital, Fabricio compró el terreno de sus padres, 2 mil metros cuadrados desde donde proyectó la construcción de una hostería en el barrio Quinlata del cantón Patate en la Provincia de Tungurahua. En pocos años esos 2 mil metros cuadrados se convirtieron en 2 hectáreas que son un fiel reflejo de sus sueños.

Primero porque su habilidad para construir personajes le sirvió para decorar su hostería con figuras de cuentos de hadas y aventuras, que ahora de tamaño real, son la felicidad de niños y también de adultos que no paran de hacerse selfies con estos personajes. Luego, porque sus conocimientos de agronomía le permitieron diseñar una experiencia turística que brinda a sus visitantes, la posibilidad de entender cómo se cultiva el campo y como se cosechan sus frutos.

Cuando se pregunta a Fabricio, sobre qué fue lo que le motivo a crear su hostería, él sonríe y confiesa que lo único que buscaba es compartir las bellezas naturales, gastronómicas y culturales de su pueblo, con todo el mundo. Sin duda Fabricio lo ha logrado, pues su hostería, pionera en Patate, siempre está llena de personas que como él, se enamoran de Patate.

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