1
2
3
4
5
6

Capítulo 4, El Gran Cacao

 
 
 
 

En lo que hoy es México existían dos dioses del cacao: Quetzalcoatl (Azteca) y Ek-Chuah (Maya). Quetzalcoatl, regaló el árbol del cacao a los hombres en gratitud a su esposa, quien sacrificó su vida cuidando el tesoro de la ciudad. 
La sangre de la princesa fertilizó la tierra y así nació el árbol del cacao (cacahuaquahitl), cuyo fruto es amargo como el sufrimiento de la princesa; fuerte, como ella fue ante la adversidad y oscuro, como la sangre derramada.

En este capítulo Juan Carlos y Papá Cacao visitarán a gente que tiene una pasión infinita por la tierra y el cacao que en ella se cultiva.

Ignacio Nazareno nos explica como hace que sus árboles sean más “responsables”.

Francisco Peñarrieta nos cuenta como fueron los inicios de APROCA.

Mercedes Santana nos presenta a Eumeny Álaba, un poeta de amorfinos.

Edgar Velásquez nos muestra la manera artesanal de crear palas para el cacao.

Compartir: