Construcción de un nuevo mapa del turismo

GoRaymi.com te ofrece un sistema de suscripciones a un SaaS en la nube que facilita tu participación en la construcción de un mapa turístico que incluye a todos los destinos y a todos los proveedores de turismo del Ecuador.
 
 
 
 

CONSTRUCCIÓN DE UN NUEVO MAPA DEL TURISMO

En este artículo Diego López Olivares, CMO de GoRaymi.com, analiza la evolución del diseño y puesta en marcha de las páginas oficiales de promoción de destinos turísticos, para lo cual repasa los modelos de contratación pública, las competencias legales de los gobiernos, la centralización de la administración de estas plataformas, la alta frecuencia de rotación de funcionarios públicos y la obsolescencia tecnológica, que rigen el destino de la promoción digital de destinos turísticos.

López Olivares dentro de este contexto muestra como los gigantes tecnológicos de la industria del turismo, abordan la promoción de destinos desde otras perspectivas, que apoyadas en suscripciones a software como servicio en la nube y economía colaborativa les permite construir audiencias globales de potenciales turistas, a los cuales no solo se les vende turismo, sino que además, cada una de sus interacciones les permiten generar un valioso big data (machine learning para el diseño de algoritmos de predicción), desde el cual el desarrollo de tecnologías persuasivas es posible.

Finalmente, López Olivares plantea la metodología que GoRaymi.com vienen desarrollando para modificar los patrones de diseños de páginas oficiales de promoción turística en Ecuador, para de esa manera construir un nuevo mapa turístico del Ecuador.

Evolución de las páginas oficiales de promoción de destinos turísticos.

No existe tal evolución, de cierta manera las páginas oficiales de destinos turísticos de la actualidad, son exactamente iguales a las que hace 15 años empezaron a dibujar los mapas digitales de turismo de los destinos turísticos. De ahí que lo relevante es tratar de entender cuáles son las consideraciones que han impedido la evolución que exige un mercado de turismo que en esos mismos 15 años ha cambiado de manera dramática, precisamente por la evolución de las plataformas de promoción y comercialización del turismo.

Mala interpretación de los modelos de contratación pública

En este punto existe una interesante paradoja tecnológica. Si bien los gobiernos desde hace más de una década cuentan con modelos de contratación que permiten la compra de suscripciones de tecnología, pues de hecho es la forma de comercialización de tecnología más extendida en el mundo, pues hace posible la contratación de servicios que van desde aplicaciones tan cotidianas como antivirus y ofimática; pasando por suscripciones que permiten el acceso a datos legales, financieros y estadísticos; llegando hasta suscripciones de bases de datos y sistemas operativos; lo cierto es que las plataformas de promoción turística no son consideradas como software.

De ahí que su contratación sigue el camino de la adquisición de las plataformas de promoción, literalmente, aunque usted no lo crea, los gobiernos compran las plataformas bajo el supuesto de que podrán gestionar y ejecutar su evolución. Esta idea ampliamente difundida se empata con la existencia de software libre que permite la utilización gratuita de CMS (content management systems) como Wordpress que facilitan la creación de páginas webs.

No es difícil comprender como esta ruta tecnológica impide la evolución de las plataformas, pues al final del día son agencias de marketing digital o agencias publicitarias las que terminan desarrollando páginas web en Wordpress y entregándolas a funcionarios públicos que no pueden gestionar la evolución y lo que es peor que no pueden gestionar la obsolescencia tecnológica derivada del uso del software libre. En este punto es importante entender el modelo de negocio del software libre, que de manera constante genera actualizaciones de sus sistemas, para así garantizar la contratación de especialistas que se encarguen de estas tareas, o que por otra parte limitan las funcionalidades de sus sistemas, para así garantizar la compra de suscripciones para garantizar la evolución de los mismos. Es decir los CMS generan su propia ruta de venta de suscripciones, de servicios, mejoras o nuevas funcionalidades; que paradojicamente, tampoco son contratadas, asegurando así la obsolesencia tencnoógica de estás plataformas. 

De esta manera las plataformas de promoción desde su nacimiento, arrancan con serios problemas, en primer lugar, al ser diseñadas por publicistas, su desarrollo se centra en criterios subjetivos de “belleza” en lugar de criterios científicos de UX, UI e IxD, en segundo lugar sus contratos carecen de aspectos técnicos básicos como posicionamiento en motores de búsqueda y variables de engagement (tiempo de lectura, páginas vistas por sesión, porcentaje de rebote), en tercer lugar no definen un panorama claro de actualización y mantenimiento tecnológico tras la premisa de si la página hoy funciona bien, entonces mañana seguirá funcionando bien; y finalmente sin ninguna consideración respecto a cómo esta se deberá comportar para afrontar el futuro.

Romper con esta ruta tecnológica, es factible, de hecho, los modelos de contratación pública permiten perfectamente la contratación de suscripciones a plataformas de promoción turística que garanticen su correcto desempeño y evolución, lo difícil es cambiar la mentalidad de los funcionarios públicos que piensan en las plataformas de promoción turística como revistas digitales que se deben comprar una o dos veces al año.

Competencia legal de los gobiernos

La definición del ámbito de acción de unidades y direcciones de turismo de gobiernos locales, o de las secretarias de promoción de ministerios de turismo, es una segunda traba en la evolución de las plataformas de promoción turística. Básicamente mientras los gigantes tecnológicos de la industria del turismo comprendieron a inicios de este siglo que en el mundo digital la promoción debe estar estrechamente vinculada a la comercialización, en los gobiernos centrales y locales esta idea no es fácil de adoptar.

De ahí que la idea predominante se centra en la idea de que las competencias solo permiten la promoción y de ninguna manera la comercialización: "Vender no es nuestra responsabilidad". Más allá de si esto es legal o ilegal, lo cierto es que en la actualidad las páginas de promoción turística oficiales, aunque usted no lo crea, no incluyen ofertas de productos y servicios turísticos, en muchos casos ni siquiera incluyen directorios de proveedores turísticos, lo cual tiene un desenlace obvio: el no uso por parte de los turistas de estas plataformas.

De esta manera, las actuales plataformas de promoción turística oficiales, nacen siendo elefantes blancos, que costaron mucho dinero y a la postre, nadie utiliza. Lo cierto es que romper este paradigma actualmente no es complicado, puesto que la tecnología brinda cientos de caminos para que, cumpliendo con el marco legal de las competencias asignadas a los gobiernos, estos puedan conducir sus esfuerzos de promoción hacia la conversión de usuarios a clientes.

Centralización de la administración de estas plataformas

Este punto usted no lo va a creer, pues al vivir en un mundo en donde el concepto de consumidor de información fue descartado hace más de una década, y remplazado por el concepto de prosumidor de información, lo cierto es que, en la actualidad, las plataformas de promoción turística oficiales son administradas por un solo funcionario público, y eso contando con mucha suerte, pues a la postre, las plataformas al ser consideradas como revistas digitales, no son administradas por nadie. Así la gran mayoría de estas plataformas permanecen sin ninguna modificación por años, cayendo rápidamente en la desactualización de la información y en la obsolescencia tecnológica programada.

La centralización de la gestión de una plataforma turística impide de manera dramática la construcción de un nuevo mapa digital de turismo, pues en esencia una sola persona, por más buena voluntad y eficiencia que tenga, es incapaz de gestionar la información del turismo que vive en una constante evolución.

Alta frecuencia de rotación de funcionarios públicos

Finalmente, sin duda este es el punto que más complica la evolución de las plataformas pues, en resumen, cada nuevo director de turismo, cada nuevo ministro de turismo, repite un ritual que fácilmente se puede comprobar a lo largo de Latinoamérica: Empezar de cero.

Si acaso alguna vez, una plataforma de promoción turística logra superar las trabas presentadas para su evolución, lo más probable, es que luego de un par de años, cuando al fin se comience a cosechar los esfuerzos de trabajo, resumidos en el crecimiento de una audiencia, en la catalogación de contenidos, y lo principal en la aceptación de los usuarios, pues en ese preciso momento, una nueva autoridad, presionará SHIF + SUPRIME.

Ya en la práctica una plataforma de promoción turística oficial tiene un tiempo de vida promedio de 3 años, lo cual resulta desolador cuando se entiende que la construcción de audiencias, basadas en la producción sostenida de contenidos y ofertas puede tomar 5 años.

Evolución de las plataformas de promoción turística no oficiales

Economía colaborativa

Los gigantes tecnológicos de la industria del turismo son actores relevantes en la transformación digital que ha experimentado el mundo en este siglo, así grandes saltos conceptuales han nacido en la industria del turismo y se siguen impulsando desde ella.

Así el desarrollo del concepto de suscripciones a plataformas en la nube, es una apuesta que permitió a esos unicornios incorporar en su línea de producción de contenidos y catalogación de ofertas turísticas a los mismos turistas y los mismos proveedores; es decir hace más de una década, esos unicornios superaron la traba de satisfacer consumidores, hacia la idea de trabajar con prosumidores, esto es, usuarios digitales que consumen información a la vez que producen información.

Las suscripciones a SaaS abrieron el camino para la definición de modelos de negocio tan disruptivos que en pocos años han logrado modificar las reglas de la industria del turismo. Las plataformas de economía colaborativa, permitieron a usuarios de todo el mundo utilizar suscripciones para intercambiar productos y servicios turísticos a través de la tecnología.

Si bien Airbnb, es el mejor ejemplo de plataforma de economía colaborativa aplicada al turismo, lo cierto es que existen cientos de empresas que han seguido ese camino, logrando en pocos años producir gigantescas cantidades de contenidos de información turística y catalogar millones de ofertas turísticas de todo el mundo.

Tecnología persuasiva

La llegada de la economía colaborativa a la industria de comercialización de productos y servicios, abrió el camino para la construcción de big data. Básicamente cada interacción que un usuario realiza en una plataforma, es grabada en gigantes bases de datos, en las que se almacenan con detalle minucioso, que contenido vio, porque tiempo lo vio, que contenido fue el siguiente que observó, cual fue el que compró, o estuvo a punto de comprar, a qué hora y en qué día sucedió, etc.

El big data generado, es analizado con inteligencia artificial que a través de algoritmos de machine learning, permiten a los sistemas identificar patrones de comportamiento que ningún ser humano podría descubrir. Estos algoritmos permiten predecir las preferencias de los usuarios de las plataformas, logrando así el diseño de interfaces muy eficientes a la hora de satisfacer las expectativas de los usuarios.

En otras palabras, estamos hablando de como las plataformas no oficiales, literalmente construyen conocimiento para perfeccionar sus interfaces y así lograr el crecimiento acelerado de sus audiencias y por tanto de sus ventas. Sin embargo, lo que acabo de describir, es algo que viene sucediendo desde hace más de una década, no hay nada nuevo en el uso de algoritmos de predicción.

Lo nuevo es la aplicación de estos algoritmos para el desarrollo de tecnología persuasiva, es decir interfaces capaces de modificar el comportamiento del usuario. Si bien esto resulta polémico, lo cierto es que la persuasión puede ser positiva, así existen aplicaciones diseñadas para cambiar hábitos alimenticios y sedentarios para lograr bajar de peso, o aplicaciones para dejar adicciones. En todo caso, lo cierto es que los gigantes tecnológicos de la industria del turismo ya vienen desarrollando la tecnología persuasiva desde hace un par de años, mientras nuestros gobiernos locales publican revistas digitales en formato PDF para promocionar así sus destinos.

GoRaymi.com te invita a juntos dibujar un nuevo mapa digital de turismo del Ecuador

GoRaymi es una StartUp ecuatoriana de alto impacto social, que busca los mejores caminos para lograr poner los avances tecnológicos a favor de los actores más pequeños del turismo. Para lograr este objetivo contamos con una plataforma que, a través de suscripciones a un software como servicio en la nube, te permite participar en la producción de contenidos de información turística y en la catalogación de productos y servicios turísticos.

Llegamos para romper paradigmas, actualmente varios gobiernos locales utilizan nuestras suscripciones para generar sus plataformas oficiales de promoción turística, hoy los ecuatorianos pueden dejar de ser consumidores de información turística para transformarse en prosumidores, hoy la academia, los gobiernos locales, los empresarios del turismo, y tu querido lector, pueden ayudarnos a dibujar un nuevo mapa turístico del Ecuador, que incluye a todos los destinos, a todos los proveedores, que se sostiene en el tiempo y que ya está construyendo conocimiento, para promocionar y comercializar viajes destinados a cambiar el mundo, a partir de acciones destinadas a impulsar el empoderamiento de mujeres y niñas; a fomentar el trabajo decente y crecimiento económico de los proveedores del turismo, a reducir las desigualdades entre los pueblos, y a garantizar el turismo sostenible enfocado en la producción y consumo responsable.

Conoce porque somos tu mejor aliado para reactivar tu negocio o destino turístico

Diego López Olivares, CMO de GoRaymi.com