Las siete cascadas de Lita

Sus aguas, entre cristalinas y, por tramos, turbias, alimentadas y agitadas por varias vertientes como el Mataje, Borbón, Molina, Molinita, Nadadero, entre otros, conducen a sitios encantadores como la cascada de la Princesa Tari.
 
 
 
 

¿Qué debes saber?

  • Sus aguas, entre cristalinas y, por tramos, turbias, alimentadas y agitadas por varias vertientes como el Mataje, Borbón, Molina, Molinita, Nadadero, entre otros, conducen a sitios encantadores como la cascada de la Princesa Tari.
  • Cada una con 6 hasta 80 metros de altura, hacen que la visita sea una experiencia única, que demanda desde cortas hasta largas caminatas por los diversos senderos trazados en las 207 hectáreas de terreno, localizado en el punto de convergencia de las provincias de Esmeraldas, Carchi e Imbabura, donde se levanta el magnífico bosque lluvioso del Chocó Ecuatoriano, uno de los más húmedos del planeta, con altísima biodiversidad endémica.

Las mejores cascadas de la sierra ecuatoriana. 

Las cascadas, bautizadas con simpáticos y peculiares nombres como El Duende, en honor a ese mítico personaje que supuestamente suele aparecerse en el sitio; del Amor, por ser descubierta un 14 de febrero; Santa Ana, en honor a una joven con el mismo nombre que la vio por primera vez; La Mujer del Encanto, porque en una de sus rocas se ‘dibuja’ una silueta femenina; de Las Cuevas, al formarse una especie de arco; así como de La Reina y San Diego, se alimentan de afluentes como el Chuchuví.

Cuidado y protección. Conformada por 207 hectáreas de bosque nublado y lluvioso, y como su nombre lo dice protege a un conjunto de paradisíacas cascadas en el río Chuchubí, además existen senderos naturales para adentrarse al maravilloso mundo de la biodiversidad en flora y fauna, incluyendo los senderos que conducen a las siete cascadas y al sendero del bosque primario los guardianes de la sabiduría.
El objetivo principal de la reserva las siete cascadas es conservar el bosque y las cuencas hidrográficas cercanas al río Chuchubí, pequeños afluentes y quebradas, preservando así los recursos genéticos y ecosistemas para la conservación biológica, reducir la pérdida de bosques naturales, detener la deforestación, controlar los procesos erosivos, fomentar el ecoturismo y lograr la educación ambiental de las comunidades e investigación de esta área.

 

 


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