Las barras más finas del Ecuador - Chocolate

 
 
 
 

Degustarlo es una experiencia para todos los sentidos. Un color oscuro y brillante, un sonido seco y fuerte al romperse, lo que prueba su pureza; un aroma que envuelve, un sabor suave, como el vino de los más viejos, que se queda en el paladar con ganas de probar más. Algo difícil de complacer cuando se trata de To’ak, el chocolate considerado por las revistas Forbes y Fortune como el más caro del mundo, cuyo origen está en suelo ecuatoriano.

Una barra de 50 gramos repartidos en 12 pastillas cuesta USD 260. La exigencia en la calidad del producto para cumplir con los parámetros de un chocolate fino y puro, fruto de un minucioso trabajo de selección y equipo, le han merecido ese sitial de lujo. La clave está en la calidad de la pepa y en el proceso al que es sometido el cacao, cultivado por agricultores en la comunidad Piedra de Plata, en el cantón Calceta, Manabí.

Aquí hay plantas con más de cien años de antigüedad que producen mazorcas con un aroma único.

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