Chirimoya en Chavezpamba

 
 
 
 

La chirimoya tiene su origen en la cordillera de Los Andes, concretamente en lo que en la actualidad serían países como Perú y Ecuador.

Los conquistadores españoles la denominaron "manjar blanco", debido a su dulzura, aunque el nombre con el que se conoce en la actualidad proviene del quechua chirimuya o "semillas frías", ya que en esa zona germina en latitudes elevadas.

La chirimoya es una fruta carnosa y dulce, con un aroma similar al de la canela. Proviene de un árbol llamado chirimoyo, que llega a medir 8 metros de altura. La chirimoya contiene hidratos de carbono, minerales, vitaminas del grupo B y vitamina C. Este último compuesto fortalece el sistema inmune, y fomenta la producción de colágeno y la formación de huesos, dientes y glóbulos rojos. Como si fuera poco, promueve la absorción de hierro y actúa como antioxidante. Se dice incluso que retrasa el envejecimiento.

La chirimoya también aporta potasio, un mineral importantísimo para la transmisión y generación del impulso nervioso y la actividad muscular normal. Está compuesta de fibra, que mejora el funcionamiento del intestino, evita el estreñimiento, controla los niveles de glucosa en la sangre y reduce el colesterol.

Lo mejor de la chirimoya, es que se trata de una fruta de fácil digestión, por lo que es aprovechada por personas convalecientes, ancianos, niños en etapa de crecimiento y embarazadas.

Para los regímenes dietéticos es muy apropiada, puesto que disminuye la ansiedad, pero su ingesta debe ser regulada, dado su alto contenido de fructosa y calorías.

 

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