¿Sabía qué en Quito hay osos?

Una parte del Distrito Metropolitano de Quito cumple con los requisitos para que ellos caminen en libertad. Por eso se le ha llamado "Tierra de Osos" al Corredor Ecológico del Oso Andino.
 
 
 
 

¿Qué debes saber?

  • Los osos andinos son seres solitarios. Necesitan su espacio, aproximadamente 900 m2 cada uno.
  • Sus rostros los diferencian de los demás: tienen manchas únicas e irrepetibles, el equivalente a la huella digital humana.
  • Son tímidos, huidizos y evitan el contacto con las personas. Por eso, como otras especies, seleccionan su hábitat, el lugar perfecto para vivir, alimentarse, para dar a luz y caminar junto a sus oseznos.

Una parte del Distrito Metropolitano de Quito cumple con los requisitos para que ellos caminen en libertad. Por eso se le ha llamado "Tierra de Osos" al Corredor Ecológico del Oso Andino que recorre las parroquias de Nono, Nanegal, Nanegalito, Calacalí y San José de Minas. Estos lugares ofrecen un clima diferente al que encontrará en la capital gracias a sus bosques húmedos nublados.

En este espacio naturales hay más de 50 osos, según el monitoreo de la Secretaría del Ambiente y la USFQ, entidad que firmó un convenio de cooperación institucional para la creación del Corredor Ecológico para el Oso Andino mediante una política pública en el 2013.

Para verlos, se requiere paciencia. Suelen estar cerca de los árboles de aguacatillo y se alimentan en un 90% de frutas y plantas. Uno de los puntos donde se los puede observar con facilidad es en la reserva ecológica Maquipucuna, un lugar que cuenta con hospedaje, actividades como la cosecha y elaboración de café y, por supuesto, observación de osos andinos.

Cuando uno de los guías encuentra uno, comunica a quienes se encuentran en las cabañas para que los turistas puedan acudir a observarlos.

Las marcas de su cara son únicas e irrepetibles

Los osos machos miden, aproximadamente, 2 metros de altura y las hembras 1,60 m. Su tamaño no es impedimento para que se suban a los árboles de los bosques húmedos ya que suelen trepar a más de 20 metros de altura para alimentarse.

"Son 65.000 hectáreas que comprenden el hábitat para estos animales que ha sido llamado como el Yasuní del noroccidente de Quito", comenta Verónica Arias, Secretaria de Ambiente. Ella trabaja en un proyecto para conservar este territorio.

En el corredor del oso los visitantes se encontrarán con una gran cantidad de flora y fauna como las orquídeas o los colibríes; a Quito se le ha declarado capital de estas dos especies.

  • Fuente: Revista Abordo
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