El Barón de las Mollejas, Reina Victoria

¿No te gustan las mollejas? Que apostamos que en este restaurante quiteño cambiarás de opinión, vamos ¿qué esperas? !Mollejeate barón!
 
 
 
 

¿Qué debes saber?

  • Las mollejas son una parte del estómago de las gallinas, dado que su función es triturar los alimentos, su consistencia es musculosa.
  • Las mollejas se preparan en diferentes partes del mundo y su presentación varía de región en región.
  • En el Barón de las mollejas, en Quito, las mollejas se sirven asadas, en un pequeño balde en el que se combinan con cuero, carne de res y pollo. Se acompañan también con papas, mote, encurtido. Como la idea es mantener viva una tradición, se acompaña con una soda típica del Ecuador.  
  • En este restaurante también se sirven choclos asados con una salsa especial, no son menos famosos los secos de pollo, carne, chivo y por supuesto, las guatitas.
  • La matriz atiende de lunes a jueves de 12am a 9pm. Los viernes de 12am a 11pm y los sábados de 5pm a 11pm.
  • Está ubicada en la Reina Victoria y Baquedano 2do piso en plena Mariscal.

Una tradición quiteña en vías de extinción

Las mollejas, sin dudarlo forma parte de los platos más preferidos de nuestros abuelos y padres, basta con mencionar esta palabra y acompañarla con una parrillada y carbón, para que los baby boomers empiecen a contarnos historias de grandes festines en las antiguas casas de Quito.

Pese a esto, las mollejas no contaban con la misma suerte en las nuevas generaciones de centennials y millennials. No se sabría cómo explicar, en qué momento este delicioso platillo perdió popularidad.

Lo que, si sabemos, es que, a partir del 2017, bajo el grito de “mollejéate barón”, este plato ha recuperado su fama, al punto que varios locales de la carita de Dios, se han especializado en esta golosina.

Centennials descubriendo las mollejas

En marzo del 2017, 3 amigos de colegio, se lanzaron al mundo de los negocios, bien jovencitos, pero eso sí, con mucha energía. Juan Andrés tenía escuela, su madre Gladis y su tía siempre manejaron restaurantes.

Fue con esos recuerdos de manejo de restaurantes que Juan, Daniel y José dieron sus primeros pasos. Empezaron vendiendo porciones de mollejas y cueritos, pero fue cuestión de tiempo para que se plantearán explorar nuevos caminos.

A la voz de “hagamos algo mejor”, pensaron primero en diseñar un nuevo menú, un menú que rescate las tradiciones gastronómicas de Quito, que mezclara la calidad con la innovación.

El segundo paso fue armar un plan agresivo de promoción. El tercer paso fue atender a una clientela que no ha parado de crecer. Llevan 5 sucursales y se viene la sexta.

Paso 1: La innovación

Un pequeño balde, esa fue la genial idea de estos jóvenes, que pensaron en como brindar las mollejas de una manera tan cómoda, que se pueda comer hasta caminando. El baldesito, contenía en su interior combinaciones de carnes: pollo, cuero, carne y claro está, ¡mollejas!

A la idea del balde se le sumó un poco de estrategia, y es que para las personas que nunca habían comido estas delicias, la idea de “viseras” representaba un poco de resistencia.

Fue por eso que la propuesta del Barón de las mollejas, era invitar a sus clientes a combinar, los sabores de las carnes que ya conocían, con este nuevo sabor. Y adivinen, esa idea también funciono.  

Paso 2: La promoción

Estos 3 amigos, para hacer sus primeras ventas, salían a la calle de su local a enganchar clientes. Un tanto tímidos al inicio, pero mucho más cancheros con el paso de los días, una tarde intentaron convencer a un grupo de jóvenes de la costa del Ecuador.

Entre broma y broma Juan Andrés intentaba motivarlos, fue ahí cuando por primera vez, ensayó la frase que ahora hace parte de su marca. “Mollejéate barón”.

Esta frase pegó un hon run, y es que su acogida fue inmediata, no solo entre los clientes que de apoco se fueron animar a probar las mollejas, sino también en entrevistas y reportajes que, en televisión, les contaron a los ecuatorianos que en Quito, la gente ya se podía “mollejear”.

Paso 3: La expansión

La escuela de la madre de Juan Andrés dio buenos frutos, y es que esta nueva generación nació con ganas de comerse al mundo.

Junto a sus compañeros de clase, esta marca no ha parado de crecer, actualmente cuenta con varias sucursales con las que ejecutan su plan, lograr que este plato típico quiteño, recuperé el sitial que ostentaba en el pasado.  Actualmente cuenta con 5 sucursales:

  • Sucursal 1: Juan Torres y Lauro Guerrero (Sur)
  • Sucursal 2: Av. Real Audiencia y Leonardo Murialdo (Real Audiencia) 
  • Sucursal 3: Av. General Rumiñahui e Isla Marchena (Valle)
  • Sucursal 4: Redondel de la Primavera Cumbayá (Feria Gastronomica El Patio)
  • Sucursal 5: Portugal y República del Salvador (Plaza Portugal)



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