Hueca Los Cangrejos de Nayón

Si eres amante de los cangrejos y de la vida nocturna, en Nayón la familia Chicomín te espera con sabores que difícilmente podrás olvidar.
 
 
 
 

¿Qué debes saber?

Desde hace 30 años, la familia Chicomín prepara la más rica variedad de comida típica costeña, sus afamados cangrejos son el orgullo de Nayón. Si, escuchaste bien, pescados, camarones, almejas y cangrejos tienen un sabor único en plena serranía ecuatoriana, a pocos minutos de Quito.

  • Tilapia frita o al vapor, acompañada de yuca y arroz.
  • Cangrejos en sopa de verde con un salpicón de almejas.
  • Acompañadas de Colada Morada y pan hecho a leña.

Ubicados

  • En la calle Quito oe441 entre Eloy Alfaro y Huáscar a pocas cuadras de la entrada principal a Nayón.
  • A 10 minutos de Quito en Nayón en auto particular y a 15 minutos tomando el bus de la Ecovía a Nayón.

Atienden

  • Martes a jueves 17h00 a 22h00
  • Viernes a sábado de 11h00 a 22h00
  • Domingo de 11h00 a 18h00

Con talento para la arquitectura

Al menos eso era lo que decía la suegra de Marco Chicomín, la que con cariño bromeaba por la afición de Marco a medir las cuadras, “yendo y viniendo de cada esquina”. Y es que, sin oficio ni beneficio, este machaleño llegó a Nayón hace 30 años.

Y llegó para enamorarse, tenía 24 años cuando se casó con Nidia Tituaña quién con apenas 20 años ya daba sus primeros pasos en el mundo de la gastronomía. Ella vendía fritada en los parques de Nayón y fue en esas calles en donde este machaleño la enamoró, acompañándola, ayudándola, queriéndole.

Ya casados, decidieron vender mariscos e improvisando un puesto en la puerta de la casa de los suegros, junto con sus cuñados, Marco se turnaba el lugar para vender sus platos. Un hermano vendía tripa mishqui los martes, otra hermana vendía pristiños los miércoles, y los viernes Marco y Nidia vendían pescado frito.

En ese puesto transcurrieron 10 años hasta que un fin de semana, en plena Plaza de San Francisco, Nidia vio por primera vez una sarta de cangrejos. ¿se comen? Le pregunto a su esposo el cual le contó entusiasmado, lo sabrosos que estos eran. Tan buena sería la descripción de Marco, que Nidia por un momento ya se imaginaba el sabor de los cangrejos, que cuando se dio cuenta, su pequeña hija ya no estaba a su lado.

Una semana después, recordando como su hija, por jugar con las palomas de la plaza, se había perdido por unos minutos, Nidia se acordó de la sarta de cangrejos y esa misma tarde regresó con su esposo a San Francisco.

Y fue así, con una sarta que iniciaron la venta de los cangrejos, apenas 6 comensales recibieron esa noche en la que, sin saberlo, cambiarían la oferta gastronómica de Nayón.

La magia de la televisión.

La fama de los cangrejos de Nidia y Marco fue creciendo entre los moradores de Nayón y de varios Quiteños que empezaron a llegar en las noches, uno de ellos trabajaba en la televisión y un día decidió hacerles una entrevista. La semana siguiente al estreno de ese reportaje algo inusual empezó a suceder en el pequeño local de los Chicomín.

El local no daba abasto, la gente de pronto hacía cola para pedir unos cangrejos, unas tilapias y por supuesto una colada morada con pan. Fue inevitable que, a las pocas semanas, en un febrero del 2015, estrenaran un nuevo local, ahora más amplio, listo para recibir a un promedio de 200 personas, todas las noches.

La nueva generación.

Su hija, un tantito carishina, no sentía afición por la cocina, eso sí, mucha afición por la comida típica, ella recuerda como desde niña sentía fascinación por el aroma de la fritada que su padre preparaba. Igual le pasaba a su esposo, quien además tenía una inclinación por los negocios. Fueron ellos los que alentaron a sus padres a abrir el nuevo local, a modernizar las instalaciones, a mejorar la calidad del servicio y a crear una marca para la tradición gastronómica de su familia.

Y es que lejos de la presentación de sus platos y la decoración del local, los Chicomín lograron en 30 años madurar una receta inconfundible, cuyo principal ingrediente es el amor.

  • Cebolla, apio, cilantro, laurel, jengibre, comino y mostaza son algunos de los ingredientes con los que se cocinan los cangrejos.
  • El caldo hecho a base de apio, pimiento verde, pimiento rojo, cilantro, le dan el espesor perfecto.
  • Limones y cebollas complementan el encebollado encurtido que acompañan a los mariscos.

Marco abraza a Nidia, cuando confiesa la emoción que siente cada vez que sus comensales le felicitan por su sazón, se emociona porque cree que se atrasó a este encuentro con la gastronomía, ya estaba viejo cuando abandonó la arquitectura para ponerse un delantal.

La gastronomía de Nayón.

Cuando hace 30 años, los Chicomín empezaron con su puesto de comida, apenas 4 familias siguieron sus pasos y su oferta era exclusivamente para los moradores de esta parroquia de Quito.

Los mariscos fueron una constante y la idea de los cangrejos apenas cumple 10 años. Hoy son 24 huecas las dedicadas a vender una impresionante variedad de comida típica serrana y costeña. Los comensales ahora vienen de Quito y se le suman incrédulos turistas nacionales que dudan cuando les cuentan que los mejores cangrejos del Ecuador no están en Guayaquil, sino en Nayón a 2.400 metros sobre el nivel del mar.

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